Hantavirus: hay otro caso sospechoso en Chubut y Salud dispuso un plan de ayuda psicológica

Por ahora son 12 los casos confirmados. El paciente, un hombre de 27 años, ingresó a última hora del lunes 24 de diciembre. Según admitió el director del Área Programática Esquel, Jorge Elías, “la población de Epuyén está emocionalmente quebrada y por eso se implementó un abordaje psicosocial”.
miércoles, 26 de diciembre de 2018 · 08:51

El Área Programática Esquel del Ministerio de Salud dio a conocer un nuevo parte informativo del hantavirus. En el Hospital Zonal Esquel no hay casos en observación; 1 caso sospechoso, ninguno probable. Los casos confirmados son 12, y descartados 7. En el Hospital Rural de Epuyén ningún paciente en observación y en el Hospital Subzonal de El Maitén, 1 caso en observación. Se registró el ingreso a última hora del día 24 de diciembre, de 1 paciente sexo masculino de 27 años, clasificado como caso sospechoso para hantavirus.

Respecto de las condiciones de los pacientes, reportaron 2 pacientes en la Unidad de Terapia Intensiva del HZE y 2 en sala; 1 persona en observación, y son 5 los fallecimientos.

Permanecen en la Unidad de Terapia Intensiva 1 paciente adulto, sexo masculino de 57 años, y 1 paciente adulta, sexo femenino de 43 años; ambos positivos para hantavirus.

Permanecen en sala de aislamiento, 1 paciente adulto, sexo masculino de 65 años positivo para hantavirus.

Plan especial

En este escenario, el Ministerio desplegó un plan especial de acompañamiento psicológico a las víctimas del hantavirus y también al resto de la comunidad de la Comarca Andina afectada por cinco muertes en pocas semanas. Además de las medidas dispuestas para controlar las vías de contagio, los responsables de la Zona Sanitaria con sede en Esquel resolvieron convocar de urgencia a todos los psicólogos de la comarca para encarar el abordaje, publicó el diario Río Negro.

El director del Área Programática Esquel, Jorge Elías, reconoció que “la situación desde hace díases extremadamente compleja” en Epuyén, la localidad del norte chubutense, de donde son oriundas las 12 personas que contrajeron hantavirus desde comienzos de noviembre, entre ellos los cinco fallecidos.

En Epuyén viven unas 4.000 personas y la seguidilla de casos positivos de hanta alteraron por completo la vida del pueblo, especialmente en los lugares de trabajo de las víctimas. Uno de los muertos era empleado municipal y una mujer que corrió la misma suerte trabajaba en el hospital. También hay familias muy impactadas, ya que un hombre de edad avanzada y su hija de 30 años están entre los casos fatales.

Elías dijo que la población está “emocionalmente quebrada” y que desde el último fin de semana implementaron un “abordaje psicosocial” a fin de trabajar ese punto de forma específica. La decisión fue convocar a todos los psicólogos de Esquel y localidades aledañas (una decena en total) y armar un “plan operativo” con equipos de trabajo de tres profesionales cada uno, que fueron destinados al hospital, al municipio y un tercero que trabaja en forma directa con las familias de las víctimas del brote.
Según declaró Elías al diario Río Negro, otra de las medidas fue tomar muestras de sangre a 180 personas del entorno de los infectados para verificar “si tuvieron algún contacto con el virus, aún sin mostrar síntomas”.

El relevamiento alcanzó así a casi el 5% de la población de Epuyén. El lunes por la mañana recibió el alta un adolescente de 15 años que estuvo entre los registros positivos de la enfermedad y permaneció más de una semana en terapia intensiva.
Elías explicó una vez más que con alto grado de probabilidad que los afectados no contrajeron el virus a través de roedores sino que se produjo “contagio entre personas”. El origen habría sido una fiesta de cumpleaños que se realizó a comienzos de noviembre, a la que concurrió un joven con hanta ya declarado.

Entre humanos

Según el especialista, el contagio entre humanos es una particularidad exclusiva de la cepa Andes del virus. Algo que no ocurre con otras cepas de América del Norte, Europa y Asia, donde el único vector son los roedores. Aunque no hay evidencia absoluta, “el contagio interhumano en este caso está fuertemente sospechado y asumido”, dijo Elías. Agregó que “actualmente el brote está en el tercer eslabón” de transmisión, es decir que el infectado original contagió a un cierto número de personas en la fiesta y estos a su vez pasaron el virus a otros contactos.

Elías dijo que “de acuerdo a los antecedentes, la evolución del brote llega a una meseta y no va más allá del cuarto eslabón”, de modo que estaría cerca de “llegar al límite” y comenzar a declinar.

Aclaró sin embargo que cada nuevo caso positivo que se detecta obliga por protocolo a mantener “el máximo alerta” por 21 días, incluido el seguimiento estricto de los grupos de riesgo. (Fuente: Diario Jornada)

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