Enojo de la UOCRA por perder el monopolio en obras publicas

La presión de la UOCRA ( Unión Obreros de la Construcción) para “monopolizar” los ingresos en las obras publicas fue algo que hasta la aparición del gremio Sitraic se había naturalizado.
jueves, 15 de marzo de 2018 · 08:16

En Santa Cruz, por mucho tiempo se tuvo a los “listados” que generaba la UOCRA como el único padrón para ocupar puestos de trabajo en cada obra anunciada por el gobierno; e incluso se llegó al punto de generar subsidios del Estado para que aquellos afiliados a ese poderoso gremio, que quedaban parados por finalizaciones de licitaciones. Exactamente hace un año, en marzo del 2017, el gremio consiguió renovar una ayuda económica extraordinaria que se venía manteniendo desde el 2013. Este subsidio que pagaba la provincia exclusivamente a quienes estuvieran en los listados de “desocupados de UOCRA”, y el año pasado fue de 5.000 mensuales para 1300 afiliados, todos ellos del sector de la obra pública.

Así, la UOCRA no solo tuvo la hegemonía en la disputa del empleo público, sino que además logró mantener sus buenas relaciones con el poder durante todo el periodo kirchnerista.

Con el cambio en el gobierno nacional, y con otras reglas de juego, la UOCRA, vio menoscabado su poder en el ámbito del mercado labora vinculado obras publicas.

El caso CPC 
Un detalle que la UOCRA pasó por alto, es que la mayoría de las obras pública de Santa Cruz estuvieron vinculadas o en manos de empresarios que hoy están sospechados de sobre precios, de negocios con el gobierno anterior, o que incluso cobraron la totalidad de las “certificaciones”, aunque no terminaron las obras. A esta situación, el gremio pereció haber hecho la vista gorda, y en caso que los empresarios se atrasaran con los pagos, sabían que allí estaría el gobierno nacional o provincial para aportar lo suyo. De este modo, todos se aseguraban un bajo nivel de conflictividad. Todo esto, hasta que comenzaron a escasear las licitaciones y los anuncios para obras financiados por el estado se hicieron más modestos. El caso testigo mas visible y reciente es el conflicto de CPC, una empresa del empresario Cristóbal López – hoy preso – que abandonó a sus empleados y que hoy están en la ruta, en un piquete que les sirve mas para desahogarse que para tener una respuesta. Estos empleados, trabajaban en la auto vía Caleta – Comodoro y en la planta de Osmosis de Caleta, ambas obras “monumentos” a la corrupción. Al respecto se conoció que ayer se levantaron los “cortes de ruta” que mantenían los trabajadores de CPC, debido a una reunión que se desarrollará hoy en Buenos Aires. 

Enojo de UOCRA
Ahora, el nuevo “botín” son los ingresos a las obras de las represas. Para este mega proyecto, se prevén ingresos de mas de 6 mil personas, y de hecho, ya comenzaron los exámenes preocupacionales para los inscriptos residentes en esta provincia. El haber perdido el “monopolio” del empleo en la construcción generó el malestar en la dirigencia de UOCRA; y ahora planean hacer una demostración de fuerza, con una marcha anunciada para el 4 abril.

Pese a que los responsables de la obra aclaran que los ingresos se están dando de manera normal y de acuerdo a lo planificado, el gremio busca volver a tener injerencia en los listados. Fue en este contexto que se conoció que UOCRA decretó el “estado de alerta y movilización” y una manifestación provincial el 4 de abril en Río Gallegos.

Según el gremio “no se están registrando ingresos” de trabajadores en la obra de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz, en tanto la empresa Represas Patagonia desmintió las acusaciones.

Todo normal
“No hay ningún obstáculo, lo que hay es una programación de ingresos (de mano de obra) de acuerdo a las necesidades de la obra”, aseguraron a Télam voceros de la UTE (Unión Transitoria de Empresas) compuesta por la firma de ingeniería china China Gezhouba Group Corp. (CGGC) y las empresas argentinas Electroingeniería S.A. y Hidrocuyo S.A.

Desde Represas Patagonia se informó que “entre jornales y mensuales” están empleados hoy 740 obreros en los dos campamen tos y “todos los meses tenemos previsto tomar gente”, para llegar a fin de este año con 1130 personas.

”Si todo va bien y estamos trabajando con el ritmo que la obra necesita”, agregan desde la empresa, el pico máximo de ocupación de 5.000 personas se dará a mediados de 2020.


La firma aclaró que esa programación de ingresos “no puede ser sobredimensionada” y que “depende de la productividad que se tenga en todos los frentes de trabajo”.

De acuerdo a la programación de las obras, la construcción de las presas La Barrancosa y Cóndor Cliff avanzará en paralelo, y al momento del “llenado”, será la primera (ex Jorge Cépernic), ubicada río arriba, la que empiece a funcionar. 

Fuentes de la empresa también desmintieron que al personal le falte elementos de protección personal, herramientas, insumos, materiales y maquinaria de trabajo.

”Tenemos un extremo cuidado de la gente, hace 40 años que hacemos obras y nunca han faltado; están todos los elementos correspondientes, no solamente por nuestra conducta, costumbre y forma de trabajar, sino porque además es una exigencia legal y del cliente”, dijo por el gobierno nacional que contrató la obra. (Diario Más Prensa)

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