Vuelos científicos cubrieron toda la Patagonia

La campaña científica alemana con colaboración argentina y chilena cumplió su primera etapa con bases en El Calafate y Río Grande. Vuelos de casi 7 mil kilómetros se realizaron para tomar datos de la dinámica de la atmosfera.
martes, 22 de octubre de 2019 · 20:30

La campaña Transport and Composition of the Southern Hemisphere Upper Troposphere and Lower Stratosphere (SOUTHTRAC), finalizó días atrás su primera etapa en los cielos patagónicos de nuestro país.

El pasado 9 de octubre se dio por concluida esta fase, con total éxito. La campaña científica tiene como propósito conocer diversos aspectos de la estructura vertical de los procesos atmosféricos en el hemisferio sur. Esto es, desde sus capas más cercanas a la superficie terrestre hasta a más de 90 kilómetros de altura.

Las mediciones de estos procesos, tanto dinámicos como químicos, se realizaron desde tierra, desde satélites y en aviones. En el aeropuerto de Río Grande se estableció un avión Gulfstream G550, equipado con instrumentos de última generación.

El Dr. Alejandro de la Torre, investigador principal del CONICET, explicó en FM DIMENSION que se realizaron 10 vuelos sobre todo el sur patagónico, desde los Andes hasta el Océano Atlántico, y también la Península Antártica.

La mayoría de los vuelos fueron nocturnos y tuvieron una duración promedio de  8,7 horas. Se hicieron mediciones con varios instrumentos de última tecnología, algunos capaces de tomar 100 datos por segundo sobre las condiciones de la atmósfera. Cada vuelo cubrió un trayecto promedio de 6900 km.

“Toda esta cantidad de datos se tendrán que ir procesando en un trabajo que será duro y fascinante a la vez, que va a tomar años”, explicó De la Torre.

Además, se contó con dos planeadores STEMME S-10, que permanecieron en el aeropuerto de El Calafate. Están equipados con instrumental de medición a bordo, capaces de realizar vuelos de larga distancia y a gran altura a sotavento del sector argentino de la cordillera.

“Esos planeadores tomaron datos de la velocidad vertical del aire, presión, humedad, etc. Esos datos serán utilizados para validar los modelos que se utilizan para pronosticar la situación climática”, afirmó el científico argentino en el programa Radio Activa.

Esta primera etapa de la campaña se centró en los llamados aspectos dinámicos de la actividad atmosférica, vinculados principalmente al comportamiento de las ondas de gravedad.

Se sabe que estas últimas tienen una incidencia fundamental en la circulación general de la atmósfera, en la determinación precisa de pronósticos meteorológicos y en la turbulencia que afecta la aeronavegación.

La región donde se tomaron las mediciones fue elegida porque es un sector de la atmósfera donde se sabe que existe una enorme actividad de ondas de gravedad, del cual, se dispone actualmente muy escasa información experimental.

La segunda fase de la campaña se realizará entre noviembre y diciembre de este año y estará destinada al estudio de los procesos químicos y de composición de la atmósfera. Esta parte de la investigación involucrará dos proyectos distintos que cuentan con la participación de investigadores del CONICET de la regional mendocina de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Uno de estos proyectos se centrará en obtener información aérea in situ de contaminantes y de aerosoles relacionados con la quema de biomasa, los cuales tienen efectos potenciales sobre la precipitación, las propiedades de las nubes y el balance radiactivo.

También durante esta segunda etapa se buscará evaluar el impacto que poseen los halógenos tipo VSL sobre la destrucción del ozono estratosférico en la periferia del vórtice polar antártico, donde debido a las bajas temperaturas, la existencia de cristales de hielo y los altos niveles de radiación, se incrementa la química de reciclado heterogéneo que destruye catalíticamente al ozono. (Ahora Calafate)