Poca presencia de turistas argentinos impacta en hoteles en Punta Arenas

Las fluctuaciones del dólar en Argentina han influido negativamente en la llegada de visitantes a Punta Arenas. Algunas empresas de alojamiento han tenido que amoldarse a esta situación, aunque también surgen voces críticas respecto de lo que Punta Arenas puede ofrecer como atractivo.
domingo, 24 de febrero de 2019 · 13:49

Hace unos pocos años, quien entraba a Zona Franca no sabía si estaba en Punta Arenas o en Río Gallegos, Puerto Madryn, Ushuaia o Buenos Aires. El acento argentino se escuchaba en cada pasillo o local comercial, y los estacionamientos estaban llenos de vehículos con las reconocidas patentes negras. Pero este verano, el panorama cambió drásticamente, aunque ya en Navidad se preveía que esta época estival sería así.

La situación económica de Argentina, con sus fluctuaciones en el precio del dólar respecto de su moneda y la inflación, sumado a las medidas económicas del Presidente Mauricio Macri, han hecho que los argentinos la piensen dos veces antes de ir a Chile.

Y si bien el impacto ha sido significativo en el comercio, la industria hotelera también experimenta en esta temporada, esta contingencia.

Al hacer un recorrido por los principales hoteles del centro de Punta Arenas, está claro que el argentino se echa de menos. La excepción: el Hotel Diego de Almagro, donde reconocen que no han sufrido variaciones significativas.

La gerenta de operaciones, Xenia Icónomos, admitió que “pensábamos que iba a ser súper impactante para la ocupación que tenemos, pero en la plaza ha estado súper bien, e incluso ha ido en aumento con respecto al año pasado. En ocupación fue una temporada estupenda, creo que hubo mucha más afluencia de turistas extranjeros, muchos asiáticos, europeo y estadounidense. Ha aumentado mucho la presencia de asiáticos, chinos, japoneses, y de Europa igual un porcentaje importante. En  cuanto a visitantes nuevos, Europa Oriental, si bien no es incidente dentro del volumen, se ha notado presencia y de australianos también. Pero en general, respecto de los argentinos, superamos la ocupación”.

Pero en el resto, la situación es muy diferente. El gerente del Hotel Rey Don Felipe, Enrique Garín, indicó que siempre tienen una buena participación del mercado argentino, pero que este año, bajó, aunque la presencia de otros turistas extranjeros hace que el impacto económico no sea mayor, pero “el resto del año dependemos de los visitantes chilenos y argentinos”.

Esta baja presencia de argentinos, reconoce Garín, comenzó a percibirse desde 2015, con años muy bajos, como 2016 y un aumento, el año pasado, para disminuir en la actual temporada. Eso se ha compensado sí, con la llegada de turistas asiáticos, que están teniendo una incidencia mayor. Chinos, japoneses, indios, israelitas, también se alojan en el hotel. El panorama es similar en el Hotel Finis Terrae, donde el jefe del Departamento de Reservas, Mauricio Willer, cuantificó la escasa presencia de argentinos durante 2019.

“Hay más o menos 100 habitaciones menos por mes, es decir, el año pasado tuvimos 160 argentinos en enero y 150 en febrero, y ahora en enero tuvimos 60 habitaciones de nacionalidad argentina y ahora en febrero llevamos 50”. Más evidente queda el panorama al mencionar que esta baja “solamente se ha manifestado este año en nacionalidad argentina, en otras nacionalidades hemos estado a full capacidad”.

Es así como Willer puntualiza que “los asiáticos van mucho al tema de la Antártica y por eso tienen que pasar por Punta Arenas y ha habido mucho, además de los norteamericanos y europeos. Tenemos convenio con una agencia alemana así que hay muchos alemanes que vienen tres o cuatro grupos semanales, pero también se ven franceses, españoles. Brasileños se ven bastantes, después de los argentinos, es Brasil el que más visitantes aporta desde Sudamérica”.

¿Y qué ofrece Punta Arenas?

Una visión más amplia y crítica respecto de este fenómeno, la entrega el gerente comercial del Hotel Los Navegantes, Roberto Lara Vukovic, en especial con lo que respecta a lo que Punta Arenas ofrece al visitante. “Lamentablemente y ahí hay algo que hacer, es un paso menos obligado. No hay nada tan interesante que hacer”.

Lara profundiza en esta idea, ya que de acuerdo a su experiencia, “al turista europeo, estadounidense, no le interesa ir a ver museo o cosas arquitectónicas. Ellos vienen de vuelta de eso, tienen los museos más grandes del mundo, tienen mucha más historia que nosotros, pero lo que le gusta al europeo o al gringo es venir a ver temas geográficos, por eso es tan importante Torres del Paine o El Chaltén. ¿Qué es lo que va a ser súper importante en la zona si se desarrolla como corresponde y le da un enfoque turístico? El camino a cabo Froward, porque el turista busca tomarse una foto en un hito geográfico del mundo, donde se junta el Pacífico con el Atlántico, estar en uno de los puntos continentales más australes”, sugirió.

“Gastronómicamente creo que Punta Arenas es una ciudad que va creciendo, se podrían hacer cosas mucho más interesantes, como un paseo peatonal con restaurantes. Pero geográficamente ¿que hay que hacer acá? A la gente la llevan a Fuerte Bulnes, un lugar bonito, pero a los gringos no les interesa. Diferente a Natales, para qué decir Torres del Paine, se vuelven locos. Aquí van al Andino, que tampoco le sacan potencial y por eso la mayoría de los turistas llega al aeropuerto, se suben a un minibús y se van directo, no pasan por acá o si no, vienen a pernoctar y de ahí a comer algo”, manifestó el gerente del Hotel Los Navegantes, en donde este viernes había 38 argentinos alojados. Sin embargo, indicó que, de pasar a tener el 25% de sus visitantes de ese país, tomaron medidas de mitigación y por eso “nuestro nicho es un 70% empresa, a diferencia de otros hoteles que son 80% turismo. Mucha empresa y cambiamos el foco en verano, pero siempre con un 50% empresa”.

Más cuidado a la hora de viajar

De todas maneras, igual se puede apreciar a visitantes argentinos, claramente, no con el volumen de años anteriores. Pero ahora, las razones para venir pueden ser mucho más afectivas que con fines turísticos.

Por ejemplo, Arturo Andrade llegó por tierra desde Río Grande, junto a su familia, para asistir a un matrimonio, pero también percibe esta disminución de sus connacionales en Punta Arenas. “El momento que vive Argentina, en términos económicos, se hace sentir y cuesta mucho más, contado por la gente que viene siempre, de Río Grande, Ushuaia, Tolhuin, que siempre vienen a los diferentes eventos”, parte explicando.

En términos simples, de acuerdo a la experiencia que viven, la razón por la que no les sale conveniente visitar Chile, la explica Andrade así: “El tema del valor dólar es el que marca el cambio y, como fluctúa mucho, un día está a 16, otro a 18, otro a 14, otro a 20, entonces es muy variable en el caso de la moneda nuestra y eso encarece los costos. Muchas veces la circunstancia de comer afuera, venir a hoteles, todo eso influye mucho. Antes uno miraba en Zona Franca y eran todos autos argentinos, las circunstancias ahora, no dan para eso”, finalizó. (La Prensa Austral)