Recorre 40 Parques Nacionales en bicicleta y lleva bandera contra las represas en el río Santa Cruz

Ricardo Gaustein, guía turístico, está recorriendo Argentina y sus parques nacionales en bicicleta. Su idea es concientizar sobre su importancia de los parques nacionales. El recorrido se encontró con las crecientes dificultades que enfrentan como recortes de presupuesto en las áreas protegidas.
miércoles, 27 de febrero de 2019 · 22:20

Ricardo Gaustein trabaja en turismo y eso le dio la oportunidad de ir conociendo algunos lugares del país.  Así surgió la idea de recorrer los parques nacionales, “mirando el mapa y analizando mi gusto por las áreas naturales, me dí cuenta que si unía todos los parques nacionales iba a tener la oportunidad de recorrer aquellos lugares que no conocía. Tenemos más de cuarenta parques y muchos no pude visitar en su momento, o los había visitado a la pasada trabajando”.

La Argentina posee unas 50 áreas protegidas entre Parques Nacionales,, Monumentos Naturales o Reservas Nacionales resguardados por la Ley 22.351 del año 1980 que establece que “podrán declararse Parque Nacional, Monumento Natural o Reserva Nacional, las áreas del territorio de la República que por sus extraordinarias bellezas o riquezas en flora y fauna autóctona o en razón de un interés científico determinado, deban ser protegidas y conservadas para investigaciones científicas, educación y goce de las presentes y futuras generaciones, con ajuste a los requisitos de Seguridad Nacional. En cada caso la declaración será hecha por ley”.

Menos recursos, más problemas

¿Cuales son las principales dificultades que vió que enfrentan hoy los Parques Nacionales?
En este momento el problema más importante es la conducción que tiene la Administración de Parques Nacionales, porque el presidente, el señor Eugenio Bréard es básicamente un gerente. Bréard no tiene la menor idea de lo que es el cuidado del medio ambiente y de los recursos naturales. Él ve a Parques Nacionales como un gran negocio y no como una entidad de preservación de nuestros principales recursos. Esto te lo demuestra su interés de instalar complejos hoteleros vip de alta gama dentro de los parques nacionales, como el de Iguazú y el de Tierra del Fuego.

Es una persona con una capacidad comercial muy importante, ya que fue gerente de Philip Morris (durante 25 años se desempeñó como Director de Marketing, Gerente General y Vicepresidente de la filial argentina).

La falta de fondos,  porque en los últimos años se ha recortado presupuesto, se redujeron las capacitaciones a los guardaparques y los recursos con que ellos cuentan.

Además en algunos parques hay caza furtiva (ilegal) o tienen problemas con la instalación de ganado que proviene de las estancias aledañas. Eso modifica o rompe el entorno del parque.

Quienes controlan y manejan la entidad de Parques Nacionales debería ser gente capacitada, preparada y con ganas de hacer las cosas bien y no con una visión comercial o con principios que tienen precio y se venden rápidamente.

Recorrido

Ricardo Gaustein comenzó su recorrido en Roque Perez, Prov. de Buenos Aires, desde donde llegó al primer lugar, Parque Nacional Lihué Calel.

“Después descendí por Río Negro hacia la costa patagónica. A la altura de Las Grutas comencé a transitar por la Ruta Nacional Nº 3 y  visité dos parques nacionales:  el Bosques Petrificados del Jaramillo y el Monte de León, que están en la Provincia de Santa Cruz. Desde ahí me fuí a Ushuaia al final de la ruta nacional n°3 para visitar el Parque Nacional Tierra del Fuego y ahora me encuentro en El Calafate luego de haber visitado la parte sur del Parque Nacional Los Glaciares. En unos días continuaré mi viaje hacia El Chaltén que está en la parte norte del mismo parque y luego a los parques de la zona cordillerana, como el Parque Nacional Perito Moreno y el Parque Nacional Patagonia. Más arriba visitaré otros tres parques; el Lago Puelo, el Lanín y el Nahuel Huapi”.

“Es la primera vez que hago un viaje así en bicicleta” expresa Ricardo, “nunca hice algo parecido y no hubo mucha preparación porque trabajé fuertemente hasta unas semanas antes de iniciar. Pero como es un viaje largo, sin tiempos ni exigencias de kilómetros, me fui entrenando en el camino, sobre la marcha”. “Comencé haciendo 40 km por día y a lo largo de los meses he logrado cubrir 120 km en un día. Para todo el recorrido calculé un año y medio, ese fue el plan original, pero creo que se va a extender un poco más, hasta dos años”.

En su bicicleta lleva la bandera contra las represas en el río Santa Cruz, ¿cómo se comprometió con el Movimiento Río Santa Cruz Sin Represas?
Me fui involucrando por la información que me iba llegando. Los últimos años trabajé en una empresa donde hacía dos o tres viajes con turistas al mes visitando al Glaciar Perito Moreno. También le debo el interés, el empuje y las ganas a Sabina Muñoz (militante de Río Santa Cruz Sin Represas). Ella trabajaba aquí en El Calafate y está muy involucrada en la defensa del río. Hoy estoy más activo en esta causa, aprovechando la exposición y visibilidad que este viaje me está dando.

Primero me interesé por la defensa del Glaciar Perito Moreno, después me fui incorporando a la causa del río Santa Cruz y trato de aportar un granito de arena. Comencé intentando de concientizar a mis pasajeros, explicándoles cuáles problemas van a surgir para el río y el glaciar con la construcción de las represas.

El objetivo es llevar la bandera de la defensa del río y del glaciar a la puerta de cada uno de los parques nacionales.  En este Parque Nacional Los Glaciares se va a dar uno de los efectos más negativos y adversos de la construcción de las represas.  Lamentablemente la dirección de Parques Nacionales como entidad no está haciendo nada al respecto, lo cual es tristísimo.

En este recorrido ¿como ve el interés de las personas en el medio ambiente?
Depende de cada lugar el interés que le dan al medio ambiente. Cada provincia tiene su problemática. En Chubut me encontré con gente que está muy comprometida con el tema del fracking. En aquella provincia se están instalando empresas que van a realizar esa actividad extractiva deleznable porque van a romper el medio ambiente. En Santa Cruz también hay varias mineras que han generado inconvenientes. En Tierra del Fuego también hay explotación minera y maderera en lugares que no debería estar permitido hacerlo.

La recepción de la gente a mi paso es genial. Cuando charlamos acerca de estas problemáticas se han mostrado a veces sorprendida, pero siempre interesada en todos los casos. Les interesa y participan en las charlas, pero el tema es que al momento de actuar terminamos siendo siempre pocos.

¿Y qué opinan sobre el problema de las represas?  
Es muy variado como recibe la gente el tema de las represas. Donde sí están informados es en la provincia de Santa Cruz. Los santacruceños saben de todo esto, pero es paradójico porque son los que menos hacen algo al respecto. La mayoría son empleados municipales o estatales y por eso ninguno se opone al proyecto de las represas, por miedo a quedarse sin trabajo. Manifestarse en contra del proyecto pone en peligro su fuente laboral o la de sus familiares. Saben del daño que se va a producir y que es irremediable pero no se animan a protestar. Solo muy poquitos se animan. Por eso es muy difícil mostrar el desastre que se va a producir con la construcción de las represas.

En general, las personas están al tanto de la construcción de las represas,  porque es una temática que salió en los medios de comunicación nacionales, pero ligada a los casos de corrupción, a los negociados de la adjudicación de las represas y de la compra de las tierras por parte de empresarios.

Pero no está enterada de las repercusiones ambientales que van a tener las represas y la gran cantidad de violaciones a derechos ambientales y a derechos humanos que se están llevando adelante, porque no son transmitidas por los medios. La gente no tiene mucha información sobre eso.