Eduardo Di Pierro: El adiós a un luchador consciente

domingo, 9 de junio de 2019 · 11:45

Conocí a Eduardo en Río Turbio, en 1984. Era el delegado de UOCRA en la empresa Techint que en ese tiempo realizaba una importante obra en la planta depuradora de YCF. Lo fui a ver al trabajo porque en aquella época estábamos organizando una lista para disputar la UOCRA seccional.

Di Pierro militaba en el MAS y me invitó a su casa. Para llegar debimos caminar varios kilómetros hasta la zona del frigorífico. Fiel a su personalidad, había resuelto su problema habitacional ocupando una residencia de la gobernación, que existía en esos tiempos en Río Turbio.

Enseguida nos pusimos de acuerdo y pusimos en marcha una agrupación conjunta que fue la lista naranja, y en mayo de 1985 ganamos las elecciones a la vieja burocracia peronista, que encabezaba a nivel nacional Farías. Eduardo Di Pierro fue Secretario General electo y durante casi dos años estuvo al frente del sindicato. En 1987 Farías designó un Interventor en la seccional y desde aquella época nunca más hubo una elección limpia en la UOCRA. Las movilizaciones de los compañeros de las obras en ese periodo fueron muy importantes y más importante todavía el método que habíamos logrado establecer: Todo se votaba en ASAMBLEA. Asambleas en las obras y asambleas generales.

Cuando intervinieron la seccional, una asamblea rechazó la intervención y eligió una comisión provisoria, con compañeros la mayoría de ellos ya desaparecidos. Defendimos el edificio durante muchos meses, nos cortaron el gas, pagábamos la luz con ferias de empanadas, hasta que no hubo más remedio que entregarlo.

A partir de ese momento la vida nos llevó por distintos caminos, por algunos años. Pero íbamos a tener una segunda oportunidad cuando en 1993 fundamos el FUT (Frente de Unidad Trabajadora).

Todos los partidos de izquierda habían perdido sus personerías legales y desde el partido obrero logramos legalizarnos con la sigla FUT y ofrecimos esa sigla para formar un frente. Realizamos asambleas con militantes del PC y del MAS de la época y con varios independientes entre ellos militantes de derechos humanos. En esas asambleas las posiciones oficiales de los otros partidos fueron contrarias a un acuerdo, pero los independientes, algunos compañeros del PC y del MAS entre ellos el DIPI, decidieron militar activamente para unir a la izquierda.

El FUT logró unos meses después dar un “batacazo” en la constituyente del 94. Recuerdo sus comentarios desde la escuela donde estaba fiscalizando ese domingo de abril. Me reclamaba desesperado boletas (que tuvimos que planchar para llevarle, porque nos habíamos quedado cortos con la cantidad). Ese día el FUT entró en la historia consagrando dos convencionales y Eduardo había sido uno de los artífices de ese triunfo.

La muerte de Eduardo llega precisamente en momentos que se vuelve a discutir la unidad de las fuerzas obreras y de izquierda.

Eduardo puso un kiosco de diarios frente al Carreras, se lo quisieron cerrar, pero terminaron respetándoselo. En ese tiempo era asiduo de la “mesa del odio” donde se juntaban algunos políticos y periodistas, que muchas veces comentaban en sus notas las opiniones del “DiPi” que así lo habían bautizado. Una anécdota de ese periodo lo pinta de cuerpo entero: A su

Falcón un inspector le había colocado un “cepo” por mal estacionamiento y él se la tomó a mazazos con el cepo hasta que lo destruyó y se fue andando como si nada. Le hicieron un juicio, pero el incidente fue uno de los varios que derivó en el abandono del cepo por parte de la Municipalidad.

Militamos juntos casi 10 años, tengo un recuerdo muy vívido de la noche en que una patota oficialista nos apaleó a los caceroleros en 2002.

Recuerdo los tallarines a la “putanesca” que preparó en una fiesta en la filial de ADOSAC. Gustaba cocinar y amaba bailar el tango. Gran lector, había llegado a tener una biblioteca marxista con cientos de ejemplares.

Nunca se perdía los actos del 24 de marzo, y la última vez que compartimos una actividad fue precisamente este último 24 de marzo. Con su salud ya deteriorada estuvo presente una vez más en el homenaje a nuestros desaparecidos.

Para Caty, su compañera, para Sabrina la más cercana de sus hijas, para toda su familia, vaya este respetuoso homenaje a un compañero que fue protagonista de primer nivel en las luchas obreras y en las construcciones políticas de la izquierda durante varias décadas en nuestra provincia.

Hasta la Victoria Siempre DIPI

Miguel Del Plá