Ushuaia: investigan la ruta del contagio de los marineros del Echizen Maru

Confirmaron que viajaron a Ushuaia junto al anciano que enfermó de coronavirus y luego falleció. La Prefectura niega cualquier contacto en alta mar. Investigan a los que los precedieron a bordo del barco.
martes, 14 de julio de 2020 · 17:59

 

Un contagio en el avión, enfermos asintomáticos y períodos de incubación que superan el término de la cuarentena serían algunas de las claves para resolver lo que ya se presenta como un verdadero misterio: el contagio de coronavirus en 57 tripulantes de un barco que permaneció al menos 35 días aislado en alta mar.

El Echizen Maru, un buque factoría de 90 metros de eslora, 100 toneladas de capacidad y una tripulación de hasta 4 personas, recaló el pasado sábado en Ushuaia tras anunciar su capitán desde alta mar que la mayoría de sus 61 tripulantes acusaban síntomas de coronavirus.

Al tocar puerto, y tras ser convenientemente aislados, se confirmó que había 57 casos positivos de Covid-19, incluyendo al propio capitán y al médico de abordo. Dos de los infectados están internados en el Hospital Regional de Ushuaia, en tanto el resto se mantienen aislados a bordo del buque y son controlados diariamente por profesionales del ministerio de Salud de la Provincia.

Lo que convierte todo en un misterio a resolver es el hecho de que los 61 marineros del barco que partió de Ushuaia el 6 de junio permanecieron en alta mar un total de 35 días sin haber tenido –según asegura el capitán- contacto con persona alguna en todo ese tiempo.

De inmediato se despertaron sospechas acerca de que pudieron haber tenido contacto cercano con personas de otras naves en alta mar, como consecuencia de algún accionar que pretenden ocultar del conocimiento de las autoridades.

De hecho, la organización Greenpeace ha denunciado en varias ocasiones que los barcos factorías entregan en alta mar el producto de la captura a barcos extranjeros, evadiendo todo control y eludiendo el pago de impuestos.

Al respecto, el senador Nacional Pablo Blanco elevó hoy un pedido de informes al ministerio de Seguridad de la Nación para que la Prefectura Nacional informe acerca de su acción de vigilancia y qué datos cuentan respecto de la actividad del Echizen Maru (y su posible cercanía con otras naves) entre el 6 de junio y el 10 de julio últimos

En relación a ello, el informe de Prefectura (que se conocerá en las próximas horas) asegurará que cuenta con datos suficientes para afirmar que el Echizen Maru no tuvo contacto directo alguno con otras embarcaciones en todo el  período que permaneció operando en proximidades de las Islas Sandwich. Según ese informe, sólo se mantuvo cercano (a unos 200 metros y sin contactos personales) con los barcos pesqueros San Arawa II y Tai An, pertenecientes a la empresa Pescamar, que tiene base en Ushuaia.

 

Aquel vuelo del 24 de mayo

Pero entonces, si no hubo persona alguna que los pudo enfermar ¿Cómo empezó la cadena de contagios y cuál sería el caso cero de este grupo?

El COE, en consultas con expertos del ministerio de Salud de la Nación ha abierto el camino para al menos 5 hipótesis, todas válidas en el contexto de incertidumbre y descubrimientos que ofrece la pandemia continuamente.

Una de estas teorías se relaciona con el único caso fatal reportado en Tierra del Fuego, relacionado con el Covid-19. El paciente que luego falleció, un anciano de 79 años que provenía de Salta, viajó desde Buenos Aires a Ushuaia el 24 de mayo, en el mismo avión que unos 30 de los tripulantes del Echizen Maru, que partieron de Corrientes y tomaron el vuelo luego de una cuarentena de 24 días en la capital del país.

“Venían en asientos muy alejados, tenían barbijos N95 (de alta seguridad) y no hubo ninguna denuncia de contagio, ni siquiera de la persona que viajó a su lado”,  explican a radiofueguina.com fuentes del COE, que ubicaron a esta teoría entre las menos probables de las que están en estudio.

Es que, además, si el contagio se produjo ese día 24 de mayo, el tiempo transcurrido hasta que se acusó el primer síntoma a bordo del pesquero (sería el 21 de junio) supera largamente cualquier período de incubación admitido por la infectología para el Covid-19.

Lidiando con la incertidumbre que generan un cúmulo de dudas que persisten, datos que quizás se ocultan y las imprecisiones de la propia ciencia médica, los especialistas buscan determinar cuál fue el caso cero, que habría dado lugar a una cadena de contagios extendidos en el tiempo.

La teoría más probable apunta a determinar si la dotación del Echizen Maru cambió totalmente ese 6 de junio antes de levantar la planchada o si quedó algún marinero de una operación anterior, incubando la enfermedad.

Se sabe que los integrantes de la nueva tripulación efectuaron la cuarentena a conciencia en un hotel de Ushuaia y fueron sometidos al hisopado antes de abordar. Pero persiste la duda si en el pesquero había alguien más con quien compartieron el viaje y que pudo ser el disparador de la cadena de contagios. Por ello, se ha solicitado a la empresa Pesantar, propietaria del barco, un listado de la tripulación anterior al 6 de junio y si alguno de ellos estuvo afectado por coronavirus.

Un detalle que muestra hasta qué punto es complicado sacar conclusiones válidas: Desde el COE confirmaron que hubo dos casos que dieron negativo de manera segura al test virológico. Lo que no significa –aclaran- que no se contagiaron sino que pudieron haber sido el tan buscado “caso cero” y que después de 10 días dejaron de dar positivo al hisopado, porque desaparecen en ese lapso los rastros del virus. Saber eso con certeza requiere de otro estudio más complejo al cual están siendo sometidos.

Hay más teorías que los expertos citados por el gobierno provincial prometen dar a conocer a medida que avanza la investigación científica. Todas ellas válidas e igual de importantes para el análisis. Lo cierto es que el riguroso trabajo de prevención del equipo de Salud que comanda la ministra Judit di Giglio evitó lo que pudo ser una catastrófica expansión del mal en Ushuaia, a partir de este caso.

La cifra de casos simultáneos que llegaron desde alta mar elevó en casi un 50 por ciento la cifra de contagiados en Tierra del Fuego, aunque se impidió que generara una circulación comunitaria sin freno.

Nunca se sabe de dónde puede provenir el virus y a veces ni siquiera se puede llegar a saber cómo ingresó. Ello explica a la perfección el significado de la frase  de la Dra. Di Giglio que a muchos llamó la atención: «El objetivo no es no tener casos de coronavirus, sino poder controlarlos».

Esta vez se logró, seguir en ese camino es difícil, pero posible. Mientras tanto, se trabaja para resolver las incógnitas.

 

Radio Fueguina