Chubut: tres máquinas y un camión quemados en la Comarca Andina

En el lugar aparecieron “tres hojas de papel oficio A4, escritas con un marcador verde, pidiendo por la libertad de Facundo Jones Huala”, actualmente extraditado a Chile y preso en la cárcel de Valdivia.
domingo, 25 de noviembre de 2018 · 21:52

Tres máquinas viales de gran porte, pertenecientes a la empresa Contreras que ejecuta la última etapa de la obra de ampliación del gasoducto cordillerano, fueron quemadas en forma intencional esta madrugada en el límite entre Chubut y Río Negro, sobre la ruta nacional 40.

Según confirmó el jefe del cuerpo activo de bomberos voluntarios de Lago Puelo, Julián Cayún, en las inmediaciones aparecieron “tres hojas de papel oficio A4, escritas con un marcador verde, pidiendo por la libertad de Facundo Jones Huala”, actualmente extraditado a Chile y preso en la cárcel de Valdivia.
Agregó que el saldo del atentado fue “la destrucción total de las cabinas, donde están las computadoras”, por cuanto “las pérdidas son considerables”.

Este siniestro fue detectado hoy a la 1.32, y de inmediato concurrieron al lugar dotaciones despachadas desde los cuarteles de El Bolsón, Lago Puelo y El Hoyo, que nada pudieron hacer ante el avance de las llamas.

Más tarde, los peritos de la policía chubutense comenzaron un trabajo de investigación para determinar el tipo de combustible utilizado para prender fuego luego de romper los vidrios de las máquinas.

Un rato más tarde, a las 3.03, otro incendio presuntamente intencional provocó la destrucción total de la cabina de un camión Renault 440, propiedad del conocido empresario Juan Carlos Martínez (El Chaqueño), que estaba estacionado en el patio de su vivienda, ubicada sobre la ruta 16, que une Lago Puelo con El Bolsón.

Cabe recordar que días pasados también hubo otro atentado contra dos máquinas de Contreras, estacionadas en el paraje Las Golondrinas, donde se registraron pintadas que atribuían el hecho al grupo radicalizado Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), aunque “lo burdo de las inscripciones” hizo dudar a los investigadores sobre  “el verdadero origen” de los protagonistas del hecho.

Informe: Fernando Bonansea / Especial para Jornada