Trata de Personas: sobreseen a una reclutadora de mujeres porque alertó a la víctima en pleno viaje

La fiscal ad hoc, María Lía Hermida, desistió de la acción penal contra una imputada en una causa de explotación sexual de Tierra del Fuego y requirió su sobreseimiento porque la reclutadora le advirtió a la víctima sobre la verdadera finalidad del viaje al sur.
miércoles, 16 de octubre de 2019 · 11:40

La fiscal ad hoc ante el Tribunal Oral Federal de Tierra del Fuego, María Lía Hermida, desistió de la acción penal contra la imputada en una causa de explotación sexual, Carina Bravo, y requirió su sobreseimiento.

Diferenció la conducta de Bravo con la de las coimputadas, Adriana del Valle Zapata quien fue condenada a la pena de ocho años de prisión como autora del delito de trata de personas en dos hechos, aprovechando la condición de vulnerabilidad y la consumación de la explotación sexual en un hecho, y de Flavia Lorena Garrido, a quien se la condenó como partícipe necesaria del delito de trata de personas con fines de explotación sexual, en grado de tentativa.

La investigación comenzó en septiembre de 2013, a partir de que una mujer de 21 años procedente de Buenos Aires se negó a bajar del avión en el aeropuerto de Río Grande por temor a que la obligaran a prostituirse.

LA MENTIRA

La víctima del episodio contó a la Justicia que la habían captado fuera de la provincia y que le habían ofrecido ir al sur a trabajar en una fábrica electrónica. Mencionó que le habían pagado el boleto de avión, pero que luego había advertido que en realidad pretendían explotarla sexualmente.

A raíz de ello intervino la Justicia Federal de Río Grande y se logró determinar que la chica iba a ser trasladada a “Le´Etoile”, un local nocturno. Las fuerzas de seguridad detuvieron a Zapata, quien según se presume había pagado el pasaje de la mujer y acudido al aeropuerto a buscarla.

Con posterioridad, y tras la realización de varios allanamientos, también se involucró en el caso a Garrido y a Bravo, a quien la Fiscalía le pidió la absolución.

La fiscal se refirió a las particularidades del delito de trata de personas y a sus diferentes acciones típicas y diferenció la actividad de Bravo de las de sus consortes de causa, encuadrándola únicamente en la etapa de captación de la víctima, pero destacó que fue la propia víctima la que atestiguó que Bravo fue quien la alertó sobre la verdadera finalidad del viaje, para que no se subiera al avión que la trasladaría a Tierra del Fuego.

La fiscal consideró a ese alerta “como un comportamiento activo y eficaz, demostrativo de arrepentimiento, que determinó la frustración de la finalidad perseguida por todas las imputadas, ya que durante la etapa final del vuelo pudo contar su situación a la azafata, y nunca llegó a tener contacto con las victimarias”. Bravo no había sido juzgada por falta de defensor cuando se desarrolló el debate, y ahora ante el escenario de un nuevo juicio, la fiscal expresó que “no existe nueva prueba que lleve a modificar su conclusión liberatoria”.

“Entiendo que lo dictaminado por la fiscal general ad hoc reúne los requisitos de motivación suficientes a los que alude el artículo 69 del Código Procesal Penal de la Nación. Su conclusión liberatoria fundada en el desistimiento voluntario

de Bravo, exteriorizado en la alerta dada a la víctima respecto a la finalidad de su

viaje, que posibilitó la frustración de la finalidad del viaje, ha sido motivado en

las pruebas reunidas durante la investigación” argumentó el juez de Cámara, Luis Alberto Giménez, que ante el desistimiento de la acción penal de la Fiscalía, sobreseyó a Bravo.