La Universidad San Juan Bosco desarrolló un prototipo de respirador artificial

Integrantes de la Facultad de Ingeniería de la UNPSJB diseñaron un equipo que suministra mezclas de aire y oxígeno puro en diferentes proporciones. Está listo para ser utilizado y, en caso de ser necesario, se pueden realizar réplicas.
domingo, 4 de octubre de 2020 · 20:50

Hace cuatro meses, referentes del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia y del Sanatorio de la Asociación Española de Socorros Mutuos le solicitaron a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) que estudie la factibilidad de construir equipos para Asistencia Ventilatoria Mecánica, popularmente denominados “respiradores artificiales”.

Los especialistas comenzaron a diseñar el proyecto bajo el asesoramiento médico de José Celia, referente de las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) del Hospital Regional y La Española.

Luego de meses de trabajo se logró construir un equipo capaz de suministrar mezclas de aire y oxígeno puro en diferentes proporciones. El prototipo posee dispositivos de seguridad para medir presión de suministro a los pulmones, sistema de detección de fugas, medición de flujo inspirado y flujo exhalado.

Además, posee una válvula con la capacidad de controlar la presión en los pulmones al final de la espiración (conocida como válvula PEEP, abreviatura de “positive end expiratory pressure”. También es posible seleccionar la fracción de oxígeno inspirado (FiO2) dependiendo de los requerimientos de cada paciente.

“Nosotros lo que hicimos fue desarrollar un prototipo que tiene prestaciones completas para hacer algo casi artesanalmente. Trabajamos con gente del (colegio) Deán Funes que, en su momento, estaban desarrollando un equipo más portátil y más chico”, explicó Daniel Barilá, integrante del grupo de especialistas que trabajó en el proyecto.

“Desarrollamos todo con partes que no provienen de la industria médica por el tema de la disponibilidad por la pandemia. No es solo un tema de costo, sino que por ahí teniendo la plata no se consiguen los elementos. Eso era lo que se vislumbraba en el momento que nos contactaron”, consideró en diálogo con El Patagónico.

Es que todos los gastos de la construcción fueron solventados con recursos de la Facultad de Ingeniería que surgen de trabajos que habitualmente se realizan a demanda de la industria.

AYUDA EN MOMENTOS DIFICILES

El equipo puede complementar el servicio que brindan los respiradores comerciales en caso de que fuera necesaria su producción en serie ante la eventualidad de una crisis sanitaria como la que han atravesado otros países.

Una de las premisas principales planteadas por quienes solicitaron el desarrollo de este prototipo era lograr un equipo de bajo costo, con posibilidad de construirse en las cantidades necesarias y sin necesidad de suministros de la industria de equipos médicos ya que la experiencia ha demostrado que la disponibilidad de mercado puede ser insuficiente para cubrir la demanda.

Hay que destacar que muchos de los desarrollos que aparecieron a nivel mundial en esta crisis utilizan como base, equipos médicos como el AMBU (Airway Mask Bag Unit), que es una bolsa resucitadora utilizada ante la emergencia accionado manualmente por quien asiste al paciente.

Así quedó establecido por los especialistas que participaron del proyecto junto a Barilá: Santiago Barrios, Orlando Herrera, Alejandro Münnemann, Gerardo Ahrtz, Claudio Merelli, Rodolfo Gómez y Pedro Kolodka.

DISEÑADO POR LA UNIVERSIDAD PUBLICA

Si bien el equipo fue solicitado por el Hospital Regional y La Española, el prototipo está a disposición de la comunidad si fuera necesario ante nuevos casos positivos de coronavirus.

“El prototipo está a disposición y, en caso de ser necesario, podríamos hacer réplicas. Este fue construido con la idea de ponerlo a prueba y demás. Lamentablemente, sabemos que si nos piden replicas quiere decir que la situación se agravó. Hoy la situación es la situación más crítica por falta de personal de la Salud que por falta de elementos”, aseguró Barilá.

Es por eso que el ingeniero aseveró que si es necesario realizar réplicas del proyecto, se puede contar con una leve ventaja. “Nos llevó bastante tiempo, pero hoy la ventaja que tenemos es que solamente lo tenemos que copiar. Hoy nos llevaría mucho menos tiempo porque, además, podríamos utilizar más gente y las partes podemos encargarlas a distintas partes de la ciudad”, detalló.

“Seguimos mejorando el proyecto. No queríamos darle a conocer la noticia antes porque genera mucha ansiedad y puede angustiar a la gente debido a la situación que vivimos”, destacó Barilá. (El Patagónico)