Parque Nacional Patagonia abre convocatoria para capacitar a futuros brigadistas

Mientras las llamas arrasan con la biodiversidad en varias regiones del país, el Parque Nacional abre la inscripción, del 5 al 9 de octubre, para los cursos gratuitos de formación de combatientes de incendios. Entre los participantes se conformará, previa selección, una cuadrilla de combatientes con un contrato laboral.
lunes, 5 de octubre de 2020 · 19:17

Son 14 las provincias argentinas que sufren los embates del fuego, que si bien se relaciona estrechamente con la falta de lluvias que roza guarismos históricos, siempre tiene que ver con la negligencia o la mala intención.

Para poder responder a estas situaciones, desde Parques Nacionales se viene implementando la capacitación del personal dedicado a la prevención de incendios forestales. La Dirección Nacional de Lucha Contra Incendios Forestales y Emergencias (DLIFE), agrupa a todos los departamentos de incendios, comunicaciones e inteligencias que tiene cada parque. El cuerpo de guardaparques nacionales tiene la misma formación, pero están más dedicados a la custodia del patrimonio natural y cultural y el control y vigilancia.

La administración del Parque Nacional Patagonia (PNP) lanza la convocatoria para los cursos de formación de combatientes de incendios forestales, asociados además a otros tipos de emergencias, como la asistencia a personas enfermas o extraviadas que necesiten auxilio. 

Estas personas tendrán un adiestramiento específico, “con todas las técnicas de combate de incendios forestales, la parte de equipamientos, utilización de herramientas manuales, mecánicas, el comportamiento del fuego”, destacó Pablo Agnone, intendente del PNP.

Agnone destacó que estas capacitaciones son en el marco del Plan Nacional de Manejo del Fuego (PNMF), a través de la Administración de Parques Nacionales (APN). “Este es el primer curso en el PNP, que se va a desarrollar en forma semipresencial con dos exámenes presenciales: uno físico y otro escrito, para que gente de la localidad pueda acceder y -eventualmente- formar parte de lo que hoy son los grupos de combatientes. El curso está abierto a todas las personas interesadas mayores de 21 años. Por cuestiones operativas del parque, estamos contemplando una selección de unos 20 aspirantes que puedan estar en condiciones de presentarse, rendir esos exámenes y, una vez que vayan rindiendo, queden en orden de mérito.”

En relación a los objetivos planteados para los cursos, el intendente señala que lo que se busca en esta instancia es “unificar los planes de capacitación a través del PNMF. Obviamente puede haber variables en cuanto a la geografía, la diversidad y el posible comportamiento del fuego. Pero el curso básico que se va a dar es el mismo que recibe el personal de todo el país. Luego cada uno va a desarrollar su expertise en cada uno de los territorios. Por eso es importante que sea gente local. Todo lo que las personas puedan sumar a estos requisitos básicos en su CV será ponderado para hacer una selección. Qué mejor agente de conservación que una persona nacida y criada en ese lugar y que pueda velar por la seguridad del lugar. Además de ser una salida laboral, estas personas custodian el lugar donde nacieron y se criaron”, consideró Agnone.

Si bien en estos momentos el Parque Patagonia se mantiene sin incendios forestales, el intendente nos aclara que esto no es condicionante para que los combatientes no trabajen. “Actualmente hay gente del sur que está trabajando en Córdoba o en los incendios del Iberá. Ellos también están sujetos a la convocatoria de que si es necesario en otro sector del país, se lo convoca y se lo desplaza. Está dentro de un régimen para prestar servicio en todas las áreas protegidas a nivel nacional”.

Hasta el 09 de octubre se encuentra abierta la inscripción para todos los interesados. Sobre la ponderación de los cursantes a la hora de conformar una brigada local, el funcionario destacó que se tendrán en cuenta a las “personas que tengan conocimientos previos, que hayan tenido alguna experiencia relacionada o que hayan realizado algún curso de primeros auxilios, que tengan buen estado físico, que sean conductores y todo lo que puedan sumar”.

Educación para preservar

El PNP conserva un ambiente de estepa patagónica, de 52.811 hectáreas con paisajes y características muy particulares. Estos ambientes están relacionados en un beneficio directo con las comunidades vecinas y obviamente con la valorización de la flora y fauna del lugar. Por eso se habla de corredores turísticos y corredores biológicos. 

El corredor de la provincia de Santa Cruz incluye  -sobre la cordillera- el Parque Nacional Patagonia, el Parque Provincial Perito Moreno, Parque Provincial Cueva de las Manos, más al sur la zona de Lago Cardiel, Chaltén y el Parque Nacional Los Glaciares. Volviendo por la costa, el Parque Interjurisdiccional Makenke, el Parque Nacional Monte León, el Parque Interjurisdiccional Isla Pingüino y el Parque Nacional Bosques Petrificados de Jaramillo. “Esto habilita a que se puedan desarrollar distintas actividades y conservar una mayor superficie, que puede ser bajo la categoría de un parque nacional, la creación de un cuerpo de guardaparques o la conformación de cuadrillas para la prevención”, describió Agnone.

El PNP “es un lugar muy interesante en lo que respecta a la conservación y presencia de endemismos, tanto de flora como de fauna. Podemos hablar principalmente del Macá Tobiano, que es un ave endémica de la región y que tiene su principal sitio de reproducción en la laguna de altura del Lago Buenos Aires. Tiene comportamientos muy específicos en lo que respecta a la conformación de sus nidos, la postura de huevos, la cría de pichones, etc”.

Pero la conformación del parque va más allá del resguardo de esta especie en peligro de extinción que fue elegida como emblema del escudo del parque nacional. Para Agnone sería importante que “dentro de los planes de estudios escolares se pueda incorporar todo lo que tenga que ver con el cuidado del medio ambiente. Los parques nacionales son un granito más que tienen que ver con el bienestar y la protección de un sector en particular. Elegimos lugares hermosísimos para ir a vivir y para desarrollarnos familiarmente, para educar a nuestros hijos, para tener una mejor calidad de vida, pero las acciones que hacemos sobre ese ambiente muchas veces son las más perjudiciales”.

“Tenemos que crecer mucho como sociedad, creo que vienen nuevas generaciones con un chip distinto, que nos ayudarán a tomar conciencia. Creo que tenemos que tomar conciencia y tratar de cambiar hábitos por costumbre, historia que hemos adquirido”, sostuvo Agnone. “Hoy nos damos cuenta que con pequeñas acciones podemos ir cambiando el bienestar del ambiente”.