Sin dudas, la verdadera oposición de Peralta no está afuera de su propio partido, mas bien en el corazón del mismísimo Justicialismo. Poco diálogo con sus ministros, la mira de la Presidenta puesta en la gestión, La Cámpora que intenta derribarlo ahora sutilmente, y la mayoría de los intendentes justicialistas…