Carla, una trabajadora estatal de Río Gallegos, atraviesa una grave crisis habitacional y teme quedar en situación de calle junto a sus cinco hijos menores. Según relató, fue desalojada de una vivienda abandonada que ocupó y refaccionó durante tres años y, pese a pedir ayuda al Gobierno provincial y al Municipio, todavía no recibió una solución concreta. Actualmente vive hacinada en un monoambiente y no puede afrontar el pago del alquiler.