Gran Hermano inició una nueva edición en la pantalla de Telefe con una gala cargada de expectativa, figuras reconocidas y cambios estructurales en la casa más famosa del país. La conducción volvió a estar a cargo de Santiago del Moro y el debut logró imponerse en el rating del prime time. Con ingresos sorpresivos, momentos emotivos y escenas que rápidamente se volvieron virales, la primera noche dejó en claro que el reality volvió dispuesto a recuperar el centro de la conversación televisiva en Argentina.