En Argentina, la ley tiene la última palabra cuando no existe un testamento válido. Si un documento es declarado nulo por defectos de forma o incapacidad del testador, o simplemente no existe, la herencia se distribuye según las normas de sucesión intestada.
La sucesión de la intelectual Beatriz Sarlo sumó un nuevo giro judicial tras la aparición de una prima de 87 años que reside en Viedma, Río Negro. La mujer se presentó como heredera legítima, lo que podría dejar fuera al Estado y complicar la posición de su exmarido y del encargado del edificio.