Medida De Fuerza

Amenazan con un nuevo paro de 36 horas para el 15 de abril

El jefe de la CGT Azul y Blanca Luis Barrionuevo afirmó que podrían realizar una nueva medida de fuerza en caso de no tener respuestas del Gobierno. Ese día también habría una movilización.


La huelga de los gremios del transporte se sentía fuerte esta mañana
en el país con piquetes en los accesos a las grandes ciudades, mientras el
Gobierno y los jefes sindicales continuaban con su batalla discursiva sobre el
impuesto a las Ganancias que pagan los trabajadores que cobran más de 15.000
pesos.



La habitual hora pico mostró un panorama desértico
en las estaciones ferroviarias porteñas de Retiro, Constitución y Once, a donde
habitualmente llegan cientos de miles de personas desde el norte, el sur y el
oeste del Gran Buenos Aires a la Capital para trabajar y estudiar.



Además de los trenes, no había subtes, colectivos,
vuelos de cabotaje ni internacionales, peajes, recolección de basura, atención
al público en los bancos y tampoco en las estaciones de servicio, y
organizaciones sindicales de izquierda realizaban piquetes en los principales
accesos a la Ciudad de Buenos Aires.



El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, cuestionó
la huelga y afirmó al llegar a la Casa Rosada que "el 95 por ciento"
de las personas hubieran ido a trabajar hoy por no estar de acuerdo con el paro
si tendrían en qué llegar.



"No debería llamarse impuesto a las Ganancias
sino impuesto a los ingresos altos porque lo que se hace es transferir recursos
de los que ganan un buen dinero a los otros que reciben un beneficio
social", dijo el funcionario



Aníbal Fernández dijo que la administración
central intentó evitar la huelga, pero no hubo la misma intención desde el lado
sindical y apuntó principalmente contra el secretario general de la UTA,
Roberto Fernández, por "mofarse" de los trabajadores y sugerirles que
se muevan en bicicleta.



El jefe de los colectiveros no tardó en salir a
responder para defender la medida de fuerza que impulsó junto a otros 21
líderes sindicales y pidió que la presidenta Cristina Kirchner reciba al
sector, aunque reflexionó que si el movimiento obrero estuviera unidado, las
negociaciones serían diferentes.



"El impacto es completo", dijo el
sindicalista al analizar los efectos de la huelga y sostuvo: "No me gusta
evaluar. Hemos perdido todos. Este día se pierde, el país pierde mucho y los
trabajadores perdemos mucho".



Fernández rechazó que existan motivaciones
netamente políticas para haber impulsado la protesta y agregó que la principal
preocupación de los jefes gremiales es "el bolsillo" y las
condiciones de trabajo de sus "compañeros".



El tributo, que es progresivo según el nivel
salarial, afecta a aproximadamente 1 millón de trabajadores sobre una fuerza
laboral de 11 millones de asalariados y se aplica sobre los sueldos que
superaban los 15.000 pesos en diciembre de 2013.



"Si estuviéramos todos unidos con una sola
CGT podríamos negociar de otra manera con el Gobierno. Vamos a tener que buscar
urgente la unidad del movimiento obrero y después llamar a todos los que se
postulan a Presidente y a los empresarios y sentarnos en una mesa y obligar al
Gobierno a que responda", dijo.



Desde el sector sindical más combativo y opositor
al Gobierno, el secretario general de la CGT Azul y Blanca, el duhaldista Luis
Barrionuevo, dijo que ya analiza un paro de 36 horas para el 15 de abril
próximo, en línea con lo que había anticipado Pablo Micheli, de la CTA
Autónoma.



"No va a haber respuesta y nosotros el día 15
vamos a hacer 36 horas de movilización. El Gobierno no da respuestas. Hasta con
lospropios milicos siempre se conversó. Siempre hubo paros, marchas... y se
dialogó. Este Gobierno no habla", expresó Barrionuevo.