Estudiantes fueron agredidos por funcionario municipal cuando reclamaban por el boleto

Sucedió ayer cuando un grupo de estudiantes   intentaron dialogar con el secretario de Gobierno, Luis Toledo.  Un funcionario se interpuso, les cerró la puerta lo tiró al piso  e increpó duramente al presidente del Centro de estudiantes de la UNPA-UARG, Juan Manuel  Caro y demás alumnos.“Me rompió la campera, me tiró y me aplastó el brazo al cerrar la puerta a mí y a otro compañero  más”, contó Caro a Nuevo Día. 


 


 


Ayer 1º de agosto, luego de concentrar en la Plaza San Martín, se realizó una manifestación de estudiantes y vecinos de Río Gallegos, quienes se dirigieron al  Concejo Deliberante, en busca de una solución al problema del boleto de colectivo. Los concejales, por unanimidad, expidieron el congelamiento del aumento en el boleto de colectivo, solicitando que el valor del mismo regrese al de abril de 2013. Este pedido debe ser concretado por el Ejecutivo, motivo por los se dirigieron a la Municipalidad de Río Gallegos. 


Allí - ante la ausencia  del intendente Raúl Cantín- ni el presidente del HCD, Pablo Grasso, a cargo del Ejecutivo-  buscaron dialogar con el secretario de gobierno, Luis  Toledo, quien se negó a  recibirlos. 


“Nosotros llevamos una carpeta para entregarle sobre el aumento del boleto el cual se retrotrajo en el  Concejo Deliberante. Pero  el secretario se negó a hablar, y otra persona que estaba con él sacó la gente que estábamos allí  y se puso agresivo”, dijo Juan Manuel Caro a Nuevo Día.


El presidente del Centro de Estudiantes contó  que esta persona -  a quien no pudieron identificar con nombre y apellido- evitaba que  ellos pudieran acercarse a Toledo. “Esta persona  se puso agresiva para que no nos acercáramos al s secretario de Gobierno”, remarcó. 


“Me rompió la campera, me tiró y me aplastó el brazo al cerrar la puerta a mí y a otro compañero  más”, advirtió  Caro. 


Según sostuvo Toledo, se él haría responsable ante cualquier denuncia o queja por estos hechos violentos. (El Diario Nuevo Día- En la foto, el supedito agresor).