Ex Monja

Una ex monja relató los abusos sexuales que hubo en una congregación

Sandra Migliore reveló los horrores que presuntamente vivió y presenció durante su estancia en la Congregación de las Hermanas Franciscanas de Cristo Rey en San Lorenzo, Santa Fe, en la década de 1980. El escándalo llevó a la producción de una película basada en su experiencia, “Caminemos Valentina”, dirigida por Alberto Lecchi.

Una historia de abuso y encubrimiento en un convento de San Lorenzo salió a la luz y conmocionó a la comunidad religiosa. La exmonja cordobesa Sandra Migliore reveló los horrores que presuntamente vivió y presenció durante su estancia en la Congregación de las Hermanas Franciscanas de Cristo Rey en San Lorenzo, Santa Fe, en la década de 1980. El escándalo llevó a la producción de una película basada en su experiencia, “Caminemos Valentina”, dirigida por Alberto Lecchi.



“Cuando tenía 15 años y sentí como unas ganas de tener una vocación religiosa y bueno llevada por una religiosa de la congregación que me entusiasmó me decidí ir a San Lorenzo para prepararme para ser monja en esa congregación”, contó Migliore a Radio mitre Córdoba.



“Ingresamos como 15 jóvenes y adolescentes en esa congregación y bueno, y para ser eligiosa la congregación elige a una monja que se llama maestra de Novicias, que es la que te prepara para consagrarte a Dios”, continuó.



Un camino a la pesadilla



En 1983, Sandra Migliore, con apenas dieciséis años, dejó su pueblo natal en Córdoba con un sueño: convertirse en una intermediaria entre Dios y la humanidad. Convenció a su familia y llegó a la casa de formación de las Hermanas Franciscanas de Cristo Rey en San Lorenzo, Santa Fe, donde comenzó lo que ella describiría más tarde como un camino hacia el infierno.



En ese convento, Sandra afirma que fue víctima de abusos sexuales por parte de la hermana Bibiana, una de las formadoras. Además, sostiene que no fue la única; al menos treinta novicias habrían sufrido abusos similares por parte de la misma monja durante los diez años que ella estuvo en San Lorenzo como formadora.



Migliore relató su experiencia y su mirada sobre la hermana Bibiana: “Era alguien que realmente era una persona inmadura, desquiciada, bipolar y que realmente a veces a los ojos de los demás era muy carismática, simpática compradora y de las puertas del convento para adentro -teniendo que ocupar un cargo realmente importante porque era la responsable -era una persona absolutamente desquiciada que acosaba y hasta abusaba de muchas de nosotras”.



Y agregó: “Realmente tuve una ocasión de acoso en una oportunidad y logré sacármela de encima con todo lo que eso me costó después. Me abordó en un sótano donde me mandó a limpiarlo y vino detrás mío y me dijo que yo era importante para ésa, que ella era el reemplazo de mi mamá que me quería contener que cualquier problema que yo tuviera en dirigirse a ella y a mí eso primero me gustó porque era lo que lo que nos decía todas y después, es como que se me tiró encima y tuvo un gesto para conmigo y no eran actitudes propias de una madre y logré sacármela de encima”.



El encubrimiento y la búsqueda de justicia



A pesar de las denuncias de abuso, la Hermana Bibiana no fue expulsada de la Iglesia, y Migliore finalmente dejó los hábitos en 1991 después de trabajar en uno de los colegios de la congregación en Lanús.



Las denuncias comenzaron en 2011, cuando una novicia se presentó ante el obispado de Avellaneda-Lanús. Sandra también denunció a la Hermana Bibiana ante la Madre General de las Hermanas Franciscanas en Roma. En su camino hacia la justicia, Sandra se cruzó con Valentina Rojas, otra víctima de la Hermana Bibiana. Valentina sufrió abusos durante un año y medio, y su encuentro con Sandra marcó el comienzo de su proceso de sanación y liberación de los hábitos religiosos. En 2017, Sandra y Valentina se casaron y hoy viven juntas en Justiniano Posse, Córdoba.



“Caminemos Valentina” - La película que revela la verdad



La película “Caminemos Valentina,” basada en la vida de Sandra Migliore y Valentina Rojas, busca arrojar luz sobre la violencia sexual sufrida por muchas aspirantes a monjas y el encubrimiento por parte de las autoridades eclesiásticas. Además, explora la historia de amor entre Sandra y Valentina, así como su continua lucha por la verdad y la justicia.(Radio Mitre)


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