Italia: los casos aumentan mientras las marchas antibarbijos se hacen oír

Mientras desde el ministerio de Sanidad informaban el aumento de los casos, que cada día se acerca más a la primera ola de la enfermedad, grupos neofacistas y negacionistas se juntaron en la Piazza San Giovanni para manifestarse contra el uso de tapabocas.
sábado, 10 de octubre de 2020 · 17:01

 

Al mismo tiempo que el gobierno italiano informaba hoy 5.724 nuevos casos de coronavirus en el país, Roma vivía una jornada tensa por el centenar de personas que se manifestaron en Roma contra el uso de tapabocas.

Los números de la segunda ola de contagios en Italia son preocupantes y ya se sitúan muy cerca de los valores de la primera.  En las últimas 24 horas, además de los casos confirmados, se informaron 29 nuevos fallecidos, llevando los totales a 36.140 muertes y 349.494 contagios.

La región más afectada por este segundo brote de la enfermedad es Lombardía, seguida por Campania y Véneto, aunque no hubo lugar del país que contabilizara cero contagios ayer.

Roberto Speranza, ministro de Sanidad, convocó a una reunión urgente al Comité Técnico-Científico para analizar la situación y adoptar las medidas necesarias para frenar el contagio.

El ministro promueve acciones “localizadas y focalizadas” para prevenir la aparición de “zonas rojas” locales y así no caer en un cierre generalizado. Además, aseguró que Italia “no ha salido de la fase difícil” y pidió un “pato país” a nivel político para trabajar por el futuro.

Al mismo tiempo que se difundían los datos, dos manifestaciones, una formada por neofascitas de Forza Nuova, y otra con casi mil personas sin identificación partidaria, pero seguidores de teorías antivacunas y complotistas, se encontraron en la “marcha de la liberación”, en la Piazza San Giovanni. Italia implementó el uso obligatorio de tapabocas al aire libre y prolongó el estado de emergencia hasta el 31 de enero.

Una de las pancartas que se podía observar rezaba: “No soy negacionista, estoy aquí porque no quiero la dictadura", se leía en una pancarta. Otra decía "In Trump we trust" ("En Trump confiamos")”.

Algunas de las voces presentes se quejaban por la falta de un protocolo de tratamiento para la enfermedad y la improvisación de las autoridades. Otros argumentaban exageración por parte de los políticos respecto a la gravedad de la situación.

A su vez, en la marcha organizada por el grupo de extrema derecha Forza Nuova, se escuchaban mensajes como; "La mascarilla es un símbolo de sumisión".