La dura historia de una participante de La Voz Argentina: la echaron del trabajo por cuidar a su hijo y vende pan para sobrevivir

Noelia Bizzera, de Firmat demostró toda su potencia vocal en un clásico de Valeria Lynch que no logró convencer al jurado.
viernes, 23 de julio de 2021 · 13:30

Detrás de cada participante que sube al escenario de La Voz Argentina hay una historia para contar. La instancia de audiciones a ciegas, en las que el jurado integrado por Ricardo Montaner, Soledad Pastorutti, Mau y Ricky y Lali Espósito evalúa a los participantes, también da la espalda a estas historias. Nada saben los cinco artistas de esa voz que tienen detrás suyo, y muchas de ellas son conmovedoras y reflejan una vida de esfuerzo por cumplir los sueños.

Así llegó Noelia Soledad Bizzera, que participó en la gala de este jueves. La mujer de 33 años, madre de cuatro hijos y oriunda de Firmat, provincia de Santa Fe, llegó al concurso con una fuerte historia sobre sus espaldas. Con imágenes de fondo de su ciudad, Noelia contó que empezó a cantar a los ocho años mientras las imágenes iban mostrando a su familia. Así, conocimos la emoción de su padre Néstor, cada vez que la escucha, y el orgullo de su madre, Griselda.

Tan ligada está la música a su vida que el amor con su marido Sergio surgió en un cantobar. “La primera noche que la escuché le dije a mis amigos: ‘Que vozarrón que tiene esta mina’”, recordó y juntos conmovieron con el día a día de su hijo con síndrome de down. “Hago de todo: psicopedagoga, fonoaudióloga, para que el día que yo falte se sepa manejar y se independice solo”, señaló, mientras se la veía jugar y cantar en compañía del pequeño.

En la vida cotidiana, Noelia y Sergio sufren los embates de una economía precaria. Justo antes de que comience la pandemia, a ella la echaron del trabajo por tener que asistir a su hijo y desde allí se convirtió en una auténtica buscavidas. Cocina pan casero saborizado, canelones o empanadas, vende productos de limpieza y a veces corta el pasto en casas si hay que hacer un esfuerzo extra para llegar a fin de mes, junto a lo que pueda aportar Sergio en sus changas como albañil.

La familia vive en una casa con techo de chapas y una habitación construida con botellas de plástico rellenas con tierra. En ese contexto hostil, Noelia forja sus sueños de artista, que la llevaron al exitoso certamen que se emite por Telefe. Para la audición a ciegas, viajó en compañía de su hermano Marcelo y buscó cautivar al jurado con “Señor amante”, el clásico de Valeria Lynch. Los artistas siguieron su performance con buen lenguaje corporal, pero sin tocar el botón, requisito fundamental de su continuidad en el certamen.

Uno a uno, los cuatro integrantes del jurado justificaron por qué no la habían sumado a sus equipos. Comenzó Ricky Montaner, en representación del dúo que forma con su hermano Mau: “Sentí que no nos dimos vuelta porque creo que otros coaches podrían aportar más a tu estilo de voz y de artista”. Por su parte Lali reconoció que “tu capacidad vocal es enorme pero me pasó algo parecido, no tenía tanto para aportar a una voz tan potente”.

A su turno, Montaner objetó la similitud con la versión original de Valeria Lynch. “Los tiempos van cambiando, la música va evolucionando, las interpretaciones son distintas a 30 años atrás, y el vibrato se usa muchísimo menos”, justificó el intérprete de “Déjame llorar”, que agregó: “Tu vibrato es perfecto, pero hoy en día no es un recurso que se deba utilizar exageradamente y eso es lo que sucedió contigo”. Soledad coincidió con su colega y agregó que “la canción y la intérprete son muy conocidas y queridas y siento que no hiciste su propia versión”. Noelia aceptó las devoluciones y se fundió en un abrazo con su hermano. “Lo disfruté muchísimo”, afirmó convencida.

Fuente: Infobae