BTS: quiénes son los “Beatles del siglo XXI” que enloquecen al mundo entero

A fuerza de hits, carisma y coreos, la banda se ha convertido en el primer fenómeno global del K-Pop.
domingo, 10 de febrero de 2019 · 17:14

¿Quiénes? Si usted es mayor de 30 años, seguramente nunca escuchó hablar de la banda pop del momento.

Ellos son RM, Jimin, J-Hope, Suga, Jin, V y Jungkook: estos siete jóvenes del grupo BTS han logrado llevar el K-Pop surcoreano a nuevas cotas, hasta el punto de convertirse en la primera banda asiática verdaderamente global.

El reciente 2018 fue año de récord absoluto para la agrupación pop oriental; entre otros hitos lograron ser el primer conjunto surcoreano nominado para los Grammy (estarán hoy en la ceremonia, aunque solo para presentar un premio, a pesar de la campaña que se organizó en Twitter para dejarlos cantar) y convertirse en el primer artista que, sin cantar en inglés, corona.

Se veía venir cuando debutaron sobre un escenario en Estados Unidos a finales de 2017 y la gente quedó pasmada cuando sus seguidoras -éstas son mayoritariamente mujeres- comenzaron a entonar a coro las letras en un idioma tan distante de las lenguas occidentales como es el coreano. El triunfo de la “hallyu”, u ola coreana, la avalancha de productos de la cultura surcoreana que invaden el mundo producto de una

fuerte política de Estado para exportarla.

La banda, formada en 2013, se pasea hoy por escenarios de medio mundo y por estudios

televisivos como los de “Good Morning America” y Ellen Degeneres en EE UU o Graham Norton en el Reino Unido. Esto, impensable hace poco para una banda asiática, los convierte en los primeros en lograr que un producto K-Pop supere los círculos de fanáticos de la cultura popular surcoreana y alcance al público generalista en medio mundo.

A simple vista BTS presenta los ingredientes de otros grupos de K-Pop (son jóvenes, apuestos, usan estilismos llamativos y su sonido pegadizo fagocita sin complejos influencias que van del trap al son latino), lo que induce a preguntarse qué los ha llevado mucho más lejos que al resto.

“Su dedicación al mantener a sus fans al día en las redes sociales es impresionante y es

importante a la hora de haber construido una enorme base de seguidores”, cuenta la

estadounidense Jenna Gibson, pródiga articulista de K-Pop.

En 2018 BTS fue el usuario de Twitter sobre el que más se tuiteó por segundo año consecutivo y además fue autor del tuit más “gustado” del año. También por segundo año seguido arrebataron el premio Billboard al mejor artista en redes sociales a Justin Bieber, que lo había ganado siempre hasta 2016.

Para entender su relación con las aficionadas sirve como ejemplo lo sucedido cuando en 2017 recibieron en Las Vegas este galardón por primera vez: en vez de salir a celebrarlo en la ciudad del pecado se fueron directos al hotel a compartir por vídeo la victoria con sus seguidoras, que responden al nombre de ARMY (traducible como legión de seguidoras en español).

Las ARMY son otra parte indispensable de la ecuación para entender la “BTSmania”, explica Gibson.

“Muchos grupos de fans organizan eventos y trazan objetivos con cada nuevo sencillo, pero ARMY lo lleva a otro nivel”, cuenta al detallar como, por ejemplo, en EE UU unidades

regionales de seguidoras se organizaron para llamar a estaciones de radio locales y lograr que acabaran pinchando temas del grupo.

Pueden parecer minucias, “pero al amplificarlo a infinidad de grupúsculos locales, su fuerza puede ser increíble”, añade Gibson.

No obstante, la especialista insiste en puntualizar que “al final, todo se reduce a la excelente música y actuaciones del grupo”, sin las cuales BTS no arrastraría a la gente: en este sentido,

Gibson recuerda que sus canciones tocan temas que van desde el estrés académico que sufren los adolescentes surcoreanos al empoderamiento femenino, algo inédito en el país asiático y que puede responder a que la agencia que creó y gestiona al grupo no es ninguna de las tres grandes del K-Pop.

La empresa, Big Hit, que solo lleva a otro grupo recién lanzado y a un solista, ha parecido mostrarse más libre a la hora de experimentar musicalmente y en mercadotecnia.

Y ante todo ha logrado que en una industria como la surcoreana, en la que pocos grupos

sobreviven al éxito, la banda no se haya separado en cinco años pese a la enorme presión -en este caso, a nivel global- que soportan estos siete jóvenes que apenas superan la veintena.

eldia.com