Madeleine McCann: La exnovia del sospechoso cuenta los peores momentos que vivió

La mujer afirma que al comienzo de la relación él fue "encantador", aunque con el paso de los meses se volvió agresivo y violento.
viernes, 12 de junio de 2020 · 09:44

 

Una exnovia del alemán Christian Brueckner, hoy detenido en Alemania y sospechoso de haber raptado a la niña Madeleine McCann en 2007, contó el calvario que vivió durante el tiempo en que fue su pareja, cuando ambos vivían en Algarve (Portugal) y entablaron una relación en 2004.

Oriunda de Berkshire (Reino Unido), la mujer –de la que no se ha revelado el nombre, pero sí que hoy tiene 45 años– afirmó que inicialmente se negó a creer que había mantenido una relación con alguien que "pudiera cometer algo tan horrible y desagradable como lastimar a una niña". "Pero ya no estoy segura. Estoy empezando a preguntarme si lo hizo. Y si lo hizo, necesita ser realmente castigado por ello", le dijo al diario Mirror.

 

En aquel momento, cuando tenía ella 28 años, consiguió trabajo en un restaurante llamado Taberna de Lagos, donde Brueckner era un camarero dos años menor que ella. En un principio no estaba interesada en una relación, pero durante la primavera de 2004 se hicieron amigos. "Podía ser muy, muy encantador, muy divertido y muy suave en su forma de hablar", lo describió. "Era incluso un caballero. Conducía su lindo auto -un Jaguar negro-, era muy gentil y hablaba correctamente. Nuestra vida sexual era normal", continuó, y detalló que nunca estuvo interesado en "nada raro" con ella.

El inicio de las agresiones

Sin embargo, cuando los meses pasaron las cosas fueron distintas. "Durante el verano fue bueno, pero en el invierno comenzó a ser no tan bueno", comentó. Así, una vez en que ella se encontró con un amigo, a Brueckner no le gustó. "Estábamos charlando y de repente dejó de hablarme, como si estuviera asustado o si de repente recordara algo. Alguien me dijo más tarde que Christian había amenazado previamente al tipo porque nos había visto hablar", sostuvo. Fue entonces que comenzaron las discusiones: "Eran cosas pequeñas. Él se enojaba por cosas realmente pequeñas y yo me enojaba también".

La relación ya no volvería a ser la misma. El ahora sospechoso de haber raptado a Madeleine comenzó a exigirle, por ejemplo, que limpiara su casa: "Deberías limpiar mi casa, eres una mujer". Como ella se negó, le respondió que "las mujeres inglesas son todas vagas".

Los problemas continuaron y se sumaron sospechas de infidelidad, ya que Brueckner empezó a viajar a Alemania, por lo que ella sintió que "algo extraño estaba ocurriendo" y decidió revisarle el teléfono. "Encontré mensajes en alemán de alguien llamado 'B' que le decía 'Ich liebe dich', 'te amo'. Era un número alemán", precisó, de manera que lo enfrentó y él se volvió "completamente loco", por lo que tuvieron "una enorme pelea".

Poco después, pasada la última medianoche de 2004, se produjo una de las situaciones más violentas. Según sus palabras, se desencadenó en un bar en el que ella trabajaba, donde unos amigos le dieron "un abrazo" y le desearon feliz año nuevo. Fue entonces que Brueckner, quien estaba "borracho" la atacó. "Chris de repente vino al bar con una rabia loca y me arrastró delante todos. Me agarró por el cuello, me metió al baño de chicas y me golpeó la cabeza contra la pared. Hubo personas que me lo quitaron de encima, creo que se necesitaron cuatro hombres grandes para apartarlo", recordó.

Finalmente, la policía intervino y ella quedó en shock, en el suelo, pero decidió no presentar testimonio por temor a represalias. Esa noche se quedó en el bar hasta que una pareja amiga la acompañó a su vivienda, donde percibió "algo realmente extraño".

"Es difícil de explicar, algo simplemente se sentía extraño. Fui al baño y el asiento del inodoro estaba levantado. Siempre lo pongo abajo, es lo que hago, así que fue otra pista. Tenía la seguridad de que alguien estaba o había estado allí. Empecé a buscar en los armarios y luego pensé en revisar debajo de la cama", detalló. Y entonces se llevó el susto de su vida: "Estaba escondido allí, acostado de espaldas, mirándome. ¿Puedes imaginarte cómo se sintió eso? Me congelé. No sabía lo que me iba a hacer", manifestó la mujer.

Sin embargo, cuando salió de su escondite "actuó como si todo fuera normal", simplemente se despidió y se fue. "Yo estaba allí sola, temblando. Creo que él estuvo allí esperando para ver si yo llevaba a alguien a casa conmigo. Hasta hoy todavía me pregunto qué habría pasado si hubiera llegado con alguien esa noche". 

Reconciliación e infidelidad

Pese a ese incidente, unas semanas después volvieron a estar en pareja, ya que el hombre le aseguró que su comportamiento anterior obedeció a que estaba "borracho" y que "no volvería a beber". "Estúpidamente le creí y volvimos a estar juntos. Pero nunca fue lo mismo". La relación terminó de manera definitiva a mediados de 2005, cuando ella encontró ropa interior de mujer en un bolso de Brueckner.

"Me enfrenté a él en su casa y de nuevo se volvió completamente loco", dijo. Y aunque a partir de entonces empezó a acosarla –por lo que debió intervenir la policía–, el hombre trató una vez más de recomponer la relación: "A veces me rogaba volver con él, pero otras me amenazaba y me decía: 'Voy a averiguar dónde están tus padres y les voy a hacer algo'".

Dos años más tarde, la niña Madeleine McCann desapareció y la mujer, que todavía vivía en Algarve, fue interrogada por la policía sobre Brueckner. "Nunca me dijeron que se trataba de Madeleine. Dijeron que se trataba de él, que lo estaban investigando porque descubrieron que había violado a una anciana" en 2005, reveló, antes de concluir: "No recuerdo que dijeran nada sobre la autocaravana. Nunca vi nada de eso". 

RT 

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