La desaparición de una adolescente en el monte paraguayo, un nuevo capítulo en la vida del EPP

"Rezo para que se hagan esfuerzos para encontrar soluciones para el retorno de la paz en esas golpeadas sociedades. Pensemos en los niños sin educación, sin medicinas, hambrientos ... Oremos juntos por Yemen", sostuvo el Papa al oficiar hoy el Ángelus.
viernes, 1 de enero de 2021 · 19:35

 

La desaparición en pleno monte de una adolescente, hija de los fundadores del guerrillero Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), abrió un nuevo capítulo en la historia reciente de esa organización que parece repetir, con varias décadas de atraso, el modelo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que aparecieron en los '60 como defensoras de los derechos de los campesinos pero terminaron montadas en lo que parecía ser una industria del secuestro, la extorsión y el narcotráfico.

El grupo insurgente mantenía a fin de este año al menos tres hombres secuestrados: el último, capturado hace tres meses, es el exvicepresidente Óscar Denis (2012-2013); el rehén más antiguo, un policía llamado Edelio Morínigo, lleva seis años en su poder (5 de julio de 2014), y el ganadero Félix Urbieta fue raptado el 12 de octubre de 2016.

Aunque las estadísticas difieren según si pertenecen al Gobierno o a organizaciones civiles o periodistas, se estima que la organización mató a unas 70 personas, entre ellas Cecilia Cubas, hija del expresidente Raúl Cubas, secuestrada y ejecutada en 2005.

Si bien el nacimiento del EPP está establecido en marzo de 2008, observadores políticos e historiadores afirman que el germen se remonta 18 años atrás, al comienzo de la década del 90, con la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner y como un desprendimiento del partido Movimiento Patria Libre (MPL), fundado en 1992.

Todo comenzó cuando Alcides Oviedo, un estudiante de teología, conoció en 1992 al activista de izquierda Juan Arrom, uno de los forjadores del MPL.

"Ya expulsado del programa de teología y alejado de la vocación sacerdotal, Oviedo había desarrollado por entonces un interés en la lucha armada revolucionaria. También se enamoró de una militante radicalizada (Carmen Villalba), oriunda del departamento norteño de Concepción" con quien se casó, contó Jeremy McDermott en su libro "Ejército del Pueblo Paraguayo, ¿un nuevo grupo insurgente o simples bandidos?".

"Junto con Arrom, la pareja conformó el núcleo de una célula radical de izquierda que crecería hasta convertirse en el EPP", añadió el investigador.

En noviembre de 2001 fue secuestrada en las afueras de Asunción María Edith Bordón, nuera de un exministro de Economía y empresario fuerte del stronismo que había participado en la construcción de la represa de Itaipú, quien permaneció 64 días retenida hasta que fue liberada.

Las investigaciones llevaron a la detención de la pareja Oviedo-Villalba, y también a la de Arrom y Anuncio Martí, quienes estaban dedicados más al brazo político de la fuerza y adujeron no tener relación con el hecho.

Ambos, Arrom y Martí, denunciaron haber sido torturados en prisión y, cuando lograron ser liberados, escaparon a Brasil. Un revés en la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la posibilidad de ser extraditados al Paraguay por Jair Bolsonaro los obligó a huir más tarde a Uruguay y después a Finlandia, que les dio refugio político.

En cambio, Oviedo y Villalba quedaron en prisión -luego protagonizaron fugas por separado, pero fueron recapturados- y la organización quedó a cargo de Osvaldo VillaIba, hermano de Carmen, y Manuel Cristaldo Mieres, el actual jefe del EPP.

"Ellos se fueron y se recluyeron en el monte" en la zona fronteriza con Brasil "y ahí es cuando comienza la actividad del EPP, que se presenta con una explosión y panfletos poco antes de que asuma el Gobierno Fernando Lugo", en 2008, explicó a Télam el periodista José María Quevedo, quien realizó varias investigaciones sobre el EPP.

Benjamín Valiente, escritor y activista de movimientos sociales y de defensa del ambiente, explicó por su parte a Télam que la organización nació "de la dirigencia de partidos no tradicionales como el MPL, que era un movimiento ciudadano y después se convirtió en un movimiento político".

"Otros provenían de movimientos católicos, con algunos nos conocíamos de adolescentes", añadió Valiente y explicó: "Ellos arrancaron con las reivindicaciones nuestras: la defensa irrestricta del medio ambiente, la no proliferación de la soja".

"Pero nosotros siempre defendimos nuestras reivindicaciones en la actividad política, no por la violencia. Ellos acuden a la violencia, a punto tal que el Gobierno no les da estatus de guerrilla, sino de banda extorsiva, de secuestradores, criminales, terroristas", agregó.

Valiente es autor junto al religioso Pablo Cáceres del libro "Relatos que parecen cuentos", que recopila y describe los casos de abuso contra civiles de la polémica Fuerza de Tareas Conjunta (FTC), una escuadra que integran policías y militares dedicada presumiblemente a combatir al EPP sin respaldo constitucional alguno, ya que la seguridad interior es competencia solo de la Policía.

Para Valiente, el funcionamiento de la FTC, que insume un presupuesto anual de 14 millones de dólares, según informes oficiales, es totalmente ilegal, lo que le permite sospechar que "en un punto, guerrilleros y militares y policías tienen mucho más para beneficiarse: si se termina el EPP, se termina la FTC".

El sacerdote Cáceres, por su parte -conocido popularmente como "pai Pablito"-, ha iniciado una mediación para lograr la liberación de los secuestrados, mientras desde el fin de semana pasado se ha incrementado la búsqueda de Carmen Elizabeth Oviedo Villalba, hija de los fundadores del EPP quien desapareció luego de haber estado un tiempo al cuidado de su tía Laura Villalba, actualmente detenida.

Carmen Elizabeth es prima de las dos niñas argentinas asesinadas y, como ellas, residía en la localidad de Puerto Rico, Misiones, hasta que juntas se trasladaron al campamento guerrillero.

Fuente: EFE