Islas Feroe: una brutal cacería de delfines generó indignación y polémica

Las imágenes de más de 1428 cadáveres de cetáceos, que fueron cazados en el marco de la jornada tradicional danesa, se viralizaron y causaron conmoción.
miércoles, 15 de septiembre de 2021 · 20:37

 

Más de 1.428 delfines atlánticos (Leucopleurus acutus) fueron sacrificados el pasado fin de semana en las Islas Feroe, Dinamarca, en el marco de una caza tradicional que se lleva a cabo en el país durante siglos, denominada el Grindadràp.

Las imágenes que muestran los cadáveres de los mamíferos bañados en sangre, en la costa de Skalabotnur en Eysturoy, se viralizaron en las redes sociales, generando conmoción y repudio social, no sólo en los ecologistas, sino en la ciudadanía mundial, por la magnitud del número de animales muertos.

Este año la cifra de la cacería “fue impresionante”, en comparación con años anteriores, sostuvo Sea Shepherd- la asociación ecológica que difundió las fotos y videos de la masacre- que viajan todos los años a las Islas Feroe para intentar frenar la jornada de caza masiva.

Bjarni Mikkelsen, un biólogo marino de las Islas Feroe, dijo que, según los registros, nunca se habían matado tantos delfines en un solo día allí. Según aseguró, el récord anterior fue de 1.200 delfines en 1940. Le siguen 900 en 1879, 856 en 1873 y 854 en 1938.

Por su parte, desde el gobierno local de las islas Feroe defendieron la muerte de estos más de 1.400 delfines en un solo día, en el marco de la caza tradicional, pese al malestar que suscita en el archipiélago nórdico.

“No hay duda de que la caza de cetáceos en las islas Feroe es un espectáculo dramático para aquellos poco acostumbrados a cazar y a matar mamíferos. Sin embargo estas cacerías están bien organizadas y totalmente reguladas”, declaró a AFP un portavoz del gobierno de Torshavn.

Es que el “grind” también conocido como “grindadráp” (un término en feroés que hace referencia a la caza de mamíferos marinos, principalmente ballenas) es una tradición ancestral que se practica desde hace cientos de años en este territorio autónomo danés en el mar del Norte, donde hoy en día es legal.

La costumbre consiste en rodear, y acorralar con barcos un banco de pequeños cetáceos en una bahía. De esta manera, quedan al alcance de los pescadores que se quedaron en tierra y que los matan con cuchillos.

Sin embargo, la fotos en las que se ve a más de mil delfines de flancos blancos, ensangrentados en la playa generaron muchas críticas por la magnitud de la captura. La masacre tuvo lugar en un fiordo cerca de Skala, en el centro del archipiélago, a la que el 53% de la población se opone.

“Fue un gran error”, admitió el presidente de la Asociación Ballenera de las Islas, Olavur Sjurdarberg, Heri Petersen, quien preside la asociación de caza local Grind en la bahía donde ocurrió la matanza.

En esa línea, explicó que demasiados delfines se reunieron en la bahía y muy poca gente estaba esperando en la playa para matarlos, y esto extendió su agonía: “Los delfines permanecieron en la playa retorciéndose demasiado tiempo antes de ser asesinados”.

Según medios locales, la reacción de la población fue “de desconcierto y conmoción por el número extraordinariamente elevado” de delfines muertos. ”Me enferma ver estas cosas”, dijo un comentarista en la página de Facebook de la televisión local Kringvarp Føroya, mientras que otro describió la masacre como “completamente terrible”.