Se jugó la primera fecha de la Liga de Básquet Riogalleguense

Doce son los equipos que en esta primera temporada le dan vida a la competencia. Diez de estos con domicilio en Río Gallegos, en un torneo que promete dar que hablar y que le dará lugar a muchos jugadores locales que forjaron una buena trayectoria, sumando a jóvenes promesas.

lunes, 19 de mayo de 2014 · 00:00

Allá por fines de abril, los equipos de básquet de la ciudad decidieron autoconvocarse. El objetivo de la reunión, trabajar en forma mancomunada para paliar la malaria competitiva. Desde aquella primera citación, pasaron un par de semanas ya y unos cuantos encuentros.

Hacía mucho tiempo que no se lograba esto, el poder juntarse, intercambiar ideas, proponer cosas y delinear una competencia por y para el deporte local. Finalmente, el encuentro de los equipos capitalinos arrojó como resultado, positivo por cierto, la creación de la Liga de Básquet Riogalleguense (LiBaR).

Sin imposiciones, con aportes democráticos y con la intención de hacer las cosas de la mejor manera. Seriamente y con proyección a futuro. La última reunión, celebrada el último miércoles en la Sede San Martín del Boxing Club, fue a modo de reafirmar lo hecho y por demás conversado en los encuentros anteriores. Ya se habían presentado las listas de buena fe, se había hecho el sorteo de los grupos y del fixture respectivo. Sólo restaba ponerle fecha y lugar al debut que fue el fin de semana.

Costó, no fue fácil. En especial por la falta de espacio. Y por la problemática de varios de los equipos participantes de no contar con un lugar físico, apto para la práctica de este deporte. O acondicionado para la actividad competitiva. Pero gracias a la buena voluntad de la gente de la Secretaría de Estado de Deporte de la Provincia, la nueva dirigencia de LiBaR encontró donde jugar.

El torneo

Doce son los equipos que en esta primera temporada le darán vida a la competencia. Diez de estos con domicilio en esta ciudad (Independiente, UTN, UNPA, Olympus, Hispano Americano, Veron, Medisur, Unión Santacruceña, San Miguel U-18 y San Miguel).

Los otros dos invitados de lujo del centro provincial. Uno habitué, este último tiempo, de varios torneos o encuentros realizados en Río Gallegos y alrededores. Se trata de Júpiter de Piedra Buena. El otro, un novato en esto de salir a la ruta y jugar, Puerto Santa Cruz. Los equipos participantes fueron divididos en dos zonas.

El sorteo realizado arrojó los siguientes guarismos: Grupo A, Unión Santacruceña, San Miguel U-18, San Miguel, UNPA, Olympus y Medisur y Grupo B, Hispano Americano, Independiente, Veron, UTN, Puerto Santa Cruz y Júpiter. El certamen se desarrollará en dos fases. La primera, todos contra todos a dos rondas. Los mejores cuatro equipos de

cada zona clasificarán a cuartos de final. A partido único definirán los nombres semifinalistas. Después, también en un único cotejo, los ganadores de la etapa anterior dirimirán qué equipos jugarán la final. Los que vayan quedando en el camino, tanto en la etapa clasificatoria como en los playoff, continuarán jugando, aunque estos lo harán buscando un lugar en la clasificación final. La totalidad de partidos asegurados para todos los equipos es de 13. Si bien el certamen comienza mañana, no hay una fecha de cierre del mismo.

Se espera que antes de fin de año. Dependerá de la facilidad con la que encuentren cancha para poder jugar. Hay una idea avanzada, ya charlada con los organizadores de la Cuenca Carbonífera, que es la de juntar, al finalizar el campeonato a los dos mejores equipos de la Liga de Básquet Riogalleguense con sus pares del torneo que comenzará a disputarse la semana próxima en Río Turbio.

De este torneo, que cumplirá su tercera edición, participan una cantidad importante de equipos locales y otros de El Calafate y Puerto Natales. Esta copa se jugaría bajo el formato de cuandrangular, en sede y fecha a confirmar, y llevaría el nombre de Lucas Moussou, ex jugador de la zona carbonífera, quien perdiera la vida brutalmente en un asalto, hace un par de meses atrás. Para esto, igual, todavía habrá que esperar un poco.

Palabra autorizada
Uno de los que participó en todas las reuniones y puede ser considerado socio fundador de esta liga es José Díaz. El jugador de Olympus hizo una reflexión respecto al momento que están viviendo, con el lanzamiento de este campeonato.

“La verdad estamos muy contentos. Creo que hacía tiempo que los equipos no nos juntábamos a hablar y debatir sobre la problemática del básquet de la ciudad. Tampoco nos reuníamos para ver qué había que hacer para sacarlo adelante. Por suerte pasó ahora. Desde la primera reunión el acuerdo fue total, las ideas se fueron sumando y eso nos permitió darle forma a lo que ya es una realidad, la liga. Estamos muy ansiosos también por empezar a jugar y disfrutar de este momento. Ojalá que esa mancomunión que se dio entre los equipos siga una vez que la pelota empiece a picar”.

En cuanto a los objetivos para la cual se formó la liga, Díaz sostuvo: “La idea es principalmente jugar. Llenar ese vacío que existe casi desde la desaparición de la Liga Patagónica. Si nos da resultado, nos interesaría abrir el juego a las divisiones formativas y a las mujeres también. Tendremos que trabajar mucho y seriamente para poder sostener en el tiempo esta competencia, que es algo que estamos necesitando”.

Lo que viene
Si bien los primeros partidos están por disputarse, los que están detrás de la organización ya están pensando en lo que vendrán. Para eso trabajan en los pedidos de cancha y albergue para poder jugar una nueva fecha completa en esta ciudad. Se especula con que la misma pueda desarrollarse la semana que viene, entre el 24 y 25 de mayo.

Y así, con el debut del otro foráneo, Puerto Santa Cruz, que este domingo quedó afuera de la convocatoria por falta de un espacio donde poder alojarse. También se está pensando en que alguna de las jornadas se dispute en el centro provincial. Se está a la espera que una de los equipos del centro provincial se postule para ser anfitrión de esta. Las intenciones están pero ahora estas deberán darle lugar a los hechos.