El niño futbolista que se volvió viral jugó en Río Gallegos

En la imagen aparece una señora y un chico, que sería la abuela con su nieto, en un tren de Buenos Aires. El niño viste medias, pantalón y bolso con los colores de Lanús, y todo hace suponer que vuelven o van a un entrenamiento. El cansancio del pequeño lo lleva a dormir sobre el hombro de la mujer.
jueves, 3 de octubre de 2019 · 21:52

La imagen se volvió viral y hoy se conoció la historia del chico. “Detrás de cada sueño hay una persona que apoya y acompaña para que puedas, al menos, intentarlo. El amor más puro que existe”. Así se difundió una foto que se hizo viral la cuenta Toda la Primera A en Twitter.

Esa foto fue publicada en abril de este año y lo que había trascendido al momento era que el chico se llama Agustín y que efectivamente duerme sobre el brazo de su abuela. La imagen destaca el esfuerzo, no sólo de los niños, sino también de las familias que acompañan a los jugadores desde chiquitos para cumplir el sueño de jugar en Primera.

Pero hoy Olé fue más allá y contó la historia de la familia de Agustín, de 11 años. Sus inicios con la pelota fueron en Río Gallegos, afirmó la mamá Judith Lobo. “Nosotros vivíamos en Río Gallegos, Santa Cruz, y por cuestiones laborales nos vinimos a Buenos Aires. Para la familia fue un cambio grande y nada fácil, principalmente para los chicos”, comentó.

En Río Gallegos, Agustín jugó en Boca y en Talleres. “Cuando llegamos nos pusimos a buscar en Internet y vimos que Lanús estaba haciendo unas pruebas. Nuestra idea era que siguiera jugando, lo llevamos y lo ficharon a los pocos días”, dijo la madre. El chico juega de 5 en la categoría 2008 de las Infantiles del “Grana” y empezó en febrero de 2018.

“Se integró muy rápido, estoy muy agradecida con este deporte y el club porque no le costó la adaptación. El año pasado jugaba en la Liga Metropolitana y hoy ya está jugando en el torneo de AFA. Entrena de martes a viernes, entre tres y cuatro horas diarias”, afirmó acerca del sacrificio.

“¡Termina muerto! Imagináte que aprovecha las dos horas y media de viaje para dormir y descansar. A la vuelta, apenas tomamos el tren, se queda dormido y se despierta recién en Ranelagh”, completó.