El año de la ilegalidad, especulación e incertidumbre (con carencia de lo que debería abundar)

Aún no termina el año pero 2.013 además de ser el año político en el cual se confirmó el rompimiento entre el PJ y Frente para la Victoria, o mejor dicho entre el gobernador y el gobierno nacional en el marco de una interna cruda y cínica entre ambos bandos,  también será recordado por el año la ilegalidad,  especulación e incertidumbre.  Es increíble como también los extremos como la carencia y la abundancia  se chocan y se convierten en una metáfora ineludible en  Santa Cruz. 

Una provincia posicionada segunda en el país en extensión territorial, tiene una carencia de entrega de tierras a una población que si bien fue la que más creció en los últimos 10 años, es de las menos densamente pobladas de la argentina. La locura de la ocupación de terrenos-producto del anuncio del gobierno provincial de “urbanizar” espacios alejados de la ciudad-  se apoderó de muchos  riogalleguenses este año  como nunca antes había sucedido. Si bien ya existían dos asentamientos , por lo cual podría decirse que no debería extrañar lo acontecido, este año la desesperación fue muy notoria y no solo alcanzo al que ya no podía pagar a un alquiler, sino al que lo podía pagar pero ante la duda e incertidumbre y frente   a un municipio de la actual gestión y anterior incapaz de dar respuestas- cerró su lote  tanto en el predio de la Marina (que luego fueron desalojados por Gendarmería Nacional) y en el sector del Bicentenario, el cual sigue ocupado  en donde cientos de con cientos de espacios demarcados ilegalmente pasaran allí la noche buena. 

La ocupación de viviendas no quedó exenta y la locura, cual densa niebla que llega inevitablemente  también provocó usurpación de planes de  viviendas del IDUV   y peleas entre futuros propietarios y quienes creían que deberían ser dueños de una casa por el puntaje que otorga el Instituto en una provincia en la cual la obra pública fue y sigue siendo el mayor distinto de producción de este territorio.

En ambos casos, las palabras ilegal, justicia, policía,  no fueron  suficientes para  evitar que una persona que no se encuentra en la línea de la indigencia o pobreza ocupe  tierras o usurpe  viviendas.  

Pero la tierra parece ser el factor común. Debajo de ella Santa Cruz cuenta con el recurso más preciado durante este siglo y el interior: petróleo. Pero nuevamente el destino se cruzó con la contradicción y resolvieron  desabastecer de combustible a la provincia. No fue la primera vez, pero en esta oportunidad  la especulación se apoderó como nunca de la mayoría  de los conductores  que colmaron las estaciones de servicios (y que aun las  colman) ante la posibilidad de que la nafta simplemente se acabe. Esta misma acción generó el propio desabastecimiento. La ironía se suma al destino y la contradicción en Río Gallegos. Nunca antes un  rumor provocó que las estaciones se llenaran de vehículos  como durante este año.  Hasta ahora incluso algunos estacioneros no pueden explicarse por qué los autos siguen llegando para abastecerse ante la duda. Solo hay una respuesta: incertidumbre.

Muchos factores se suman a un comportamiento que nos sorprendió a todos.  Contexto político, electoral, económico, una situación cultural localista-provincial, y sobretodo falta de credibilidad, gestión y liderazgo verdadero en los los estamentos, ya sean municipales, provinciales y hasta nacionales que recae sobre los funcionarios con poder Ejecutivo. Es decir, se descree de las instituciones. Pero  esto no basta para justificarlos. De hecho ni siquiera incluimos el incendio en un edificio público. Aun sin saqueos (por ahora) el 2.013  fue el año de la ilegalidad,  la especulación e incertidumbre. (El Diario Nuevo Día).

 

miércoles, 11 de diciembre de 2013 · 00:00