El “50 por ciento de tu sueldo” como práctica lamentable de la política santacruceña

El repudiable caso del concejal Gareca no es más que un claro ejemplo de una práctica que se repite hace años a lo largo y ancho de la provincia. Nuevo Día investiga sobre otros hechos mientras concejales, diputados y funcionarios callan. Los que no lo practican, lo encubren.

martes, 31 de diciembre de 2013 · 00:00

El final del 2013 llegó con un verdadero escándalo que protagonizó el concejal Gareca, al ser denunciado por al menos tres empleados, quienes aseguran que el edil radical los obligó a desembolsar la mitad de su sueldo y a entregárselo para mantener su puesto de trabajo.

Ante la primera denuncia, el concejal hizo la típica y esperada defensa y desmintió la acusasión, argumentando que era una venganza de la trabajadora y metiendo en el medio la típica “operación de prensa” que cualquier político inventa cuando aparece una denuncia que lo pone en la cuerda floja.

Sin embargo, lo triste para él llegaría con otras dos denuncias que publicó Nuevo Día, demostrando que lejos está la situación de ser una operación de prensa y mucho más cerca está de ser el más claro y conocido ejemplo de una lamentable práctica de la política argentina, quizás magnificada como nunca antes en la provincia de Santa Cruz.

Y decimos la provincia de Santa Cruz porque, gracias a las redes sociales, Nuevo Día va conociendo casos que se repiten en el interior de la provincia, que están siendo investigados, en localidades en las que el control es todavía menor en la capital de la provincia. Es decir, nulo.

Con la práctica excesiva de Gareca repudiada por el 100 por ciento de los vecinos de la ciudad, ya no hay desmentida que valga y una segunda mirada de la situación apunta a quienes también le quitan la mitad de su sueldo a los trabajadores, pero todavía no fueron denunciados.

Sin embargo, ellos deben saber que Nuevo Día continúa investigando y expondrá cada una de las denuncias que aparezcan de ahora en adelante con el único objetivo de ponerle fin a la tríste y repudiable práctica que se utiliza en la política de nuestra provincia y nuestro país.

LOS QUE CALLAN
¿Hay más culpables en esta situación? Por supuesto que sí y son los que callan. Son los que observan y apañan esta práctica, primero sin tomar cartas en el asunto para ponerle un fin a la práctica desleal y, segundo, callando ante la sociedad que pide a gritos que esto se termine y que pide a gritos la destitución del concejal Gareca como castigo ejemplar para quienes también le quitan parte del salario a los trabajadores.

¿Quiénes callan? Callan todos. Callan los concejales (los que la practican y los que no), callan los diputados (de quienes también hay información que Nuevo Día investigará), callan los funcionarios, calla el intendente Cantín (como otra clara muestra de su lamentable desempeño) y calla el gobernador, quien hasta ahora tampoco se refirió al escánadalo de fin de año. Ni hablar del silencio de Costa y Zuvic, quienes nada dijeron del integrante de su partido en medio de la promesa de "cambio" que sostienen en cada campaña.

El pensamiento de la gente indica que “callan todos, porque todos lo hacen”. Es el comentario que se reproduce en las redes sociales y que despierta la indignación y la impotencia de los trabajadores, también testigos de una provincia en la que todo se transforma “en un escándalo de una semana del que después todo se olvida”. Al final, Gareca tenía razón. (El Diario Nuevo Día)