ADOSAC dijo que con la “promoción asistida” se flexibilizó la exigencia

 

El gremio sostuvo que la inclusión y la calidad educativa deben estar unidas a las ideas de aprendizaje e igualdad al acceso del conocimiento, pero  no a la idea de flexibilizar la exigencia. Mediante una nota criticó la circular del CPE,  que permitió a los alumnos pasar de grado sin aprobar todas las materias. 

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

Mediante una nota muy detallada el gremio criticó la Circular 001/12 referida a la Promoción Acompañada o asistida.

 

Desde Adosac consideramos que uno de los mayores problemas de esta circular radica en haberla determinado sin consultar  a  ningún miembro de la comunidad educativa, como también por el hecho de no existir una  planificación adecuada ni el disponer de recursos indispensables para llevar adelante un proceso mucho mas complejo que un simple instrumento legal, dramáticamente terminando siempre en un corte y pegue de ideas que no tienen en cuenta situaciones particulares de nuestra provincia. Circular que nace sin consenso ni debate alguno, y por supuesto sin planes de instrumentación. La inclusión y la calidad educativa deben estar unidas a las ideas de aprendizaje e igualdad al acceso del conocimiento, no a la idea de flexibilizar la exigencia.

Lo que se refleja en el texto parte de una línea de acción excluyente, en la medida en que la preocupación es impedir la repitencia, y en donde el objetivo de la apropiación del conocimiento queda reducido a una mera declaración de buenas intenciones.

La promoción acompañada no se puede analizar únicamente desde la teoría, puede tener objetivos apoyados en la alfabetización integral pero lamentablemente en Santa Cruz, como es cada día mas habitual, se parte sin evaluación ni análisis critico alguno. Una vez más y como sucede en diversas circunstancias donde padecemos la improvisación permanente en materia educativa se carece de organización y tiempo, porque cada vez resulta más evidente que los tiempos de las instituciones educativas no son los tiempos del Consejo Provincial de Educación. Se puede pensar un proyecto desde una pedagogía de “vanguardia” pero inevitablemente se desvanece ese carácter al no bajar responsablemente sus contenidos a las instituciones, encontrándose las mismas con innumerables inconvenientes, fundamentalmente en la organización de cada escuela, y más aun cuando los integrantes de la misma junto a los padres, se enteran por un cuestionamiento sindical.

Dicha circular no hace ninguna referencia a las responsabilidades que le caben al Estado: la creación de ámbitos de apropiación de herramientas pedagógicas para rehacer el proceso educativo, la articulación con políticas sociales y culturales para abordar en su totalidad la problemática de la exclusión educativa, etc. No es posible insistir en soluciones mágicas que se resuelven entre cuatro paredes, ni tampoco algún cerebro brillante puede reemplazar de manera verticalista la participación efectiva de los protagonistas de la educación, en especial los docentes.

Muchos compañeros se sienten desautorizados mas aún cuando se desprende sutilmente la idea  que es la practica docente la responsable de la repitencia, pero también son muchos los padres seguramente que se sienten defraudados con esta medida y no precisamente porque los mismos tengan una mirada elitista de la educación.

Sin dudas que resulta también muy cuestionable la repitencia como estrategia de aprendizaje, la cual creemos remite a una idea mecanicista del conocimiento, con esto dejamos claro que nuestra critica a la circular no nace de una defensa de la repitencia, lo que decimos es que resulta imprescindible que en nuestra provincia se destinen los recursos necesarios y se creen las condiciones adecuadas para garantizar las trayectorias de los estudiantes. Para ello resulta indispensable revisar las dimensiones de la organización institucional, el proceso de trabajo docente en el cual debe promoverse una practica reflexiva, y también el curriculum, haciéndolo socialmente pertinente y capaz de desarrollar todas la potencialidades del alumno, lo cual permite facilitar a los docentes la realización de tareas de planificación, enseñanza y evaluación, como así también diseñar colectivamente dispositivos pedagógicos diversos, especialmente en aquellas situaciones mas criticas.

De no crearse las condiciones institucionales, pedagógico-curriculares y de organización del trabajo docente requeridas, nunca se podrán superar los obstáculos de un sistema que sin dudas también estigmatiza y discrimina a muchos alumnos que hoy se encuentran en una situación vulnerable.

Por todo ello seguiremos denunciando este tipo de imposiciones tecnocráticas basadas en argumentos imprecisos con el único y principal objetivo, que las estadísticas cierren,  en donde se utiliza un lenguaje muy sofisticado pero que muestra una gran incoherencia entre objetivos, medios, procesos y resultados dejando al descubierto las  grietas profundas de la educación Santacruceña.