Aumentó el boleto de colectivo, a pesar de los subsidios que recibe de la comuna y Nación

Desde 1º de julio el boleto de colectivo costará 3,50, y 4 pesos desde septiembre, según acordó Taisur con la municipalidad. Se creó una “central de monitoreo” para mejorar el servicio. La empresa recibe 3.100 pesos de subsidio mensuales por cada una de los 30 micros en Río Gallegos. Hubo un  exponencial  crecimiento del  subsidio que reciben desde el gobierno Nacional las empresas de trasporte público urbano.  El servicio es malo y afecta a las familias con menos recurso.

 

 

 

Desde hace semanas los medios gráficos, principalmente TiempoSur ( fue el primero) informó sobre las negociaciones que se realizaban entre Taisur y municipio  para acordar una suba en el boleto de transporte público.

Este acuerdo llegó y se resolvió según se informó que desde el domingo 1 de julio el boleto pase a costar 3, 50 y 4 pesos desde septiembre. Un incremento escalonado que aumentó el pasaje en un 30% aproximado (el boleta costaba 3 pesos).

Desde mañana  y hasta septiembre,  el usuario  que utilice por lo menos dos veces el servicio, solo de lunes a viernes, deberá pagar 140 pesos mensuales.

Desde septiembre, el mismo usuario deberá pagar 160 pesos, siempre y cuando no necesite utilizar el colectivo los sábados o domingos, aun utilizando la tarjeta magnética que reduce su costo a solo 10 centavos.

Aunque fue advertido por lo medios, es importante  subrayar  que la comuna subsidia a cada una de las 30 colectivos de Taisur con 3.100 pesos mensuales.

Es decir, y más allá de la creación de una nueva línea como fue la D, la empresa percibe casi 100.000 pesos mensuales por parte de la municipalidad de Río Gallegos.

Por lo menos  10.000 personas utilizan el servicios semanalmente en la capital de Santa Cruz, lo que da una ganancia aproximada de 120.000 pesos a la empresa por mes, que junto al subsidio nacional del gasoil-dado que Nación solo  eliminó esta compensación a los transportes de larga distancia-  resulta en un negocio más que rentable.

 

Ya existía

La comuna acordó la creación de una  central de monitoreo del servicio de transporte urbano de pasajeros, a pesar de que ya existía –creada hace 6 años atrás- la Comisión Evaluadora de Transporte que conformada por un edil, ejecutivo y empresa, debían  no solo evaluar- como dice la palabra- el costo del boleto o posibles subas, sino también su funcionamiento.

Actualmente el servicio dista de ser bueno para ser concretamente  malo y perjudica directamente a las familias  con menos recursos.

La empresa tendrá la concesión del servicio hasta el 2.014

Redondo

Según cálculos de CIPPEC-que fuera publicados en el diario oficialista “Tiempo Argentino”  durante el mes de enero- la inversión estatal del gobierno nacional  pasó del 0,15% en 2002 a casi el 0,7% en 2009 (último dato disponible).

La interesante publicación- escrita Lucio Castro Director del Programa de Integración Global de CIPPEC- sostuvo además que  se registró un rápido incremento de la demanda por encima del ritmo de la inversión.

Además precisó que  el congelamiento de las tarifas desde 2002 implicó que las empresas prestatarias de servicios de transporte comenzaran a requerir subsidios de parte del Estado Nacional, que hoy alcanzan alrededor del 1% del PBI.

Es decir, que el peso de los subsidios en los ingresos de las empresas prestatarias de transporte urbano y suburbano de pasajeros se incrementó notablemente entre 2002 y 2010. Mientras en 2002 los subsidios representaban solo el 7%, en 2010 pasaron a constituir el 77%. En otras palabras, la importancia de la recaudación por tarifas cayó del 93% al 23% en ese período.

Al recibir la mayoría de sus ingresos por la vía de subsidios, las empresas pierden el estímulo a mejorar el servicio. El aumento en las asignaciones al transporte automotor urbano e interurbano de pasajeros no se vio acompañado de un mejor servicio para los usuarios. Hubo una reducción de la oferta (cantidad total de asientos y kilómetros recorridos por vehículo), menor calidad (antigüedad promedio del parque) y menor calidad (pasajeros promedio por vehículo) de los servicios.

Según publicó Clarín el año pasado- para no quedarnos con datos que podrían tildarse de oficialistas- los subsidios a empresas urbanas al interior del país, sin contar ciudad de Buenos Aires y provincia, treparon solo hasta  septiembre del ese año a $ 235 millones.

De ese total, $ 135 millones fueron para cubrir los mayores costos de explotación y los aumentos de salarios y los otros $ 100 millones, por el régimen de combustible subsidiado.

En este caso, el subsidio que desembolsa el Gobierno para poder sostener los servicios urbanos en las provincias representa un promedio de $ 14.600 por cada unas de las 16.000 unidades que están en actividad.

El "bondi", fue y será un negocio redondo.

(El Diario Nuevo Día).

 

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00