En el COSEBA y la EGB 81, sin arreglos y con peligro de derrumbe

Techos que caen. Excremento y plumas de paloma por doquier.  Son algunos de los ejemplos del panorama que presenta el edificio escolar.  

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

La situación en cuanto al funcionamiento y mantenimiento de los edificios escolares es gravísima en toda la provincia, ejemplo de esto es el preocupante conflicto con las cooperativas y empresas de limpieza, relacionadas con deudas salariales no cumplidas por parte del Estado, que ya han originado suspensiones de clases en distintas escuelas, sumado a la falta de insumos para la limpieza, problemas de agua, calefacción, electricidad, goteras en los techos, etc., etc., etc. en un contexto además de una inaceptable superpoblacion de aulas, por lo cual esta Asociación ha informado a la Subsecretaria de Trabajo y al Consejo de Educación y denunciado la responsabilidad absoluta por parte del Estado en cuanto a garantizar los aspectos mas elementales del sistema educativo que ponen en riesgo la integridad física de los alumnos y de todo el personal de los establecimientos educativos.

En este contexto dirigentes el Sindicato Docente manifestaron a Nuevo Día que “ Los docentes hemos escuchado ante el “normal” inicio del ciclo lectivo y de manera constante en declaraciones públicas del Presidente del Consejo de Educación afirmaciones como las siguientes: “los colegios de Santa Cruz están correctamente atendidos por el gobierno provincial”, “la provincia prioriza la inversión en Educación”,  “en nuestra provincia en cuanto al mantenimiento de edificios y en el marco de convenios con los municipios el sistema esta funcionando muy bien”, entre otras cosas llamativas y propias seguramente de algún lugar imaginario que precisamente no es esta provincia.  

Derrumbe

Nuevo Día tuvo acceso a una nota enviada a la Dirección Provincial de EGB por parte de los supervisores correspondientes y en donde entre otras cosas se menciona la posibilidad de desmoronamiento en un segundo piso del edificio que presenta severas falencias en la estructura del entretecho – lugar que han elegido  las palomas  para anidar – y en el sector utilizado como biblioteca  los profesionales que observaron el edificio recomendaron mudarla  a la planta baja ya que hay riesgo de desmoronamiento ante el peso de los libros. (El Diario Nuevo Día)