Delincuentes apuñalan y balean gente, pero quedan libres tras fijar domicilio

La justicia parece ir en contramano de las intenciones políticas a la hora de luchar contra la inseguridad en Santa Cruz. Los delincuentes apuñalan y hieren con armas de fuego, pero luego quedan libres tan sólo con fijar domicilio. Una locura.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

Río Gallegos parece tener un triste destino en materia de inseguridad y los últimos casos delictivos lo comprueban.
En este caso, el barrio 240 viviendas fue escenario de una balacera producto de un ajuste de cuentas entre bandas por droga que terminó con un joven herido luego que otro grupo de muchachos armados lo interceptara en la intersección de las calles 13 de Julio y José Ingenieros, afectando seis disparos, de los cuales uno impactó contra el capot de un Peugeot 505 y otro en el brazo izquierdo de uno de los sujetos, de 19 años de edad, quien luego fue trasladado al hospital regional para recibir atención médica.
Horas después, personal de la Seccional Quinta (con la colaboración de la Seccional Primera, Segunda, Cuarta y Comando Radioeléctrico y la División Delitos Complejos) detuvo a cinco de los integrantes del grupo, pero no logró dar con el autor del disparo.
Fue entonces cuando los integrantes de la banda fijaron domicilio y se retiraron por sus propios medios a sus domicilios.
En medio de todo esto, también hubo cinco allanamientos en las en dos viviendas del barrio 120 Viviendas; uno en calle Vilcapugio al 700; otro en Solís primera cuadra y el restante en una vivienda ubicada en la esquina de Río Negro y Jujuy.      
En la última, encontraron balas que, según el propietario, eran antiguas y estaban sin uso.
Por estas horas, la policía continúa buscando al autor del disparo contra el sujeto herido que ya está fuera de peligro.
Este caso se suma a otros en los que los delincuentes atacan con armas blancas o armas de fuego y recuperan la libertad horas después, sólo fijando domicilio.
Por lo pronto, está claro que en Santa Cruz el trabajo de la policía no va de la mano con las decisiones que luego toma la justicia.