El escándalo de los carnés truchos y la ausencia de los concejales

En medio de un escándalo nunca antes visto en la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Río Gallegos, las autoridades no se muestran firmes con las decisiones y los concejales brillan por su ausencia. Sólo se comenzó una investigación que, al parecer, no es de lo más profunda.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

 

La entrega de más de 2.500 carnés truchos en Río Gallegos sigue dando que hablar y no justamente por consecuencias estrictas y directas para los involucrados, sino por una burocracia administrativa que mete miedo y la inacción de funcionarios y concejales que preocupa.

La denuncia que presentaron las trabajadoras de Educación Vial debió ser el quiebre para duras y estrictas sanciones para todos los involucrados en el tema, sin contar con la postura pública de funcionarios y concejales sobre el tema.

Sin embargo, el intendente sorprendió diciendo que esto es algo histórico en la ciudad, como si eso minimizara el escándalo.

Para peor, el director de Tránsito, Néstor Reyna (que de confirmarse esto debería ser el primero en dejar su cargo), dijo que no sabe nada al respecto, contra otras versiones que indican que hasta estaría involucrado en el tema, como así también habría estado involucrado en su momento el ex director de Tránsito, Mario Pérez.

 

Mirando de costado

A un costado de todo esto, aparecen los concejales de Río Gallegos, quienes eligieron mirar a lo lejos este escándalo, sin intervenir y sin siquiera brindar declaraciones para repudiar el hecho.

Sólo Zavaley y Gareca dialogaron con los medios y fueron realmente condescendientes con el escándalo que mancha a la Dirección de Tránsito.

Por lo pronto, sólo se inició una investigación que, según quienes están metidos de lleno en el tema, deja mucho que desear.

Y en medio de todo esto, los vecinos de Río Gallegos solicitando que se saquen de circulación los carnés “truchos”, sabiendo de lo grave que es que en Río Gallegos conduzca gete que no rindió el examen de aptitud.

De la boca para afuera, todos colaboran con la famosa emergencia vial, pero a la hora de ocuparse la mayoría están ausentes. (El Diario Nuevo Día)