Fuego cruzado

Ayer se incendió una casa en el barrio San Benito y una persona lucha por su vida a raíz de las quemaduras sufridas en el hecho. Mientras tanto, nuevamente se pone sobre el tapete la precariedad y desprotección con que viven los vecinos del sector y comienzan las acusaciones cruzadas para definir responsables, en una problemática que comenzó hace ya muchos años y que nadie, ningún gobierno ni municipal ni provincial, pudo ni supo manejar.
lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00
Hace pocos años el barrio San Benito era un puñado de casas de chapa y madera que desafiaba el crudo viento y cuyos habitantes se las arreglaban como podían y con un poco de ayuda de algunas asociaciones intermedias pasaban los crudos inviernos, con el tiempo esa situación cambió y ahora prácticamente se trata del barrio más extenso y populoso de la ciudad, con la consecuencia obvia de convertirse en carne de cañón para políticos y oportunistas en cada elección. Sin embargo, las elecciones pasan y la gente queda y, por supuesto, muchos de los problemas también quedan. 
El San Benito, y su flamante vecino el Bicentenario, son barrios que necesitan de todo, menos promesas, porque ya tienen un depósito de promesas que está hasta el tope y no hay lugar para más, ya es momento de acción y hechos por parte de los gobernantes, algo de lo cual los vecinos del sector conocen poco y nada. Una de estas promesas es el ya legendario cuartel de bomberos, del cual aún no se ha levantado ni una sola piedra para su construcción.
Quienes caminamos las calles del barrio, esquivando lagunas, sumergidos en abrigos, compartiendo el calor de una estufa a carbón y mirando hacia el horizonte desde una casa de madera y chapas, sabemos que un cuartel de bomberos es la prioridad, ya que un incendio es una amenaza latente, ante la cantidad de cables con electricidad que cruzan las calles sin ninguna protección y los precarios medios de calefacción a los que deben recurrir los vecinos.
Prometer y no cumplir 
Los incendios son moneda corriente, aún más en la época invernal y poco y nada se puede hacer, ya que el autobomba más cercana tarda al menos 10 minutos en llegar, tiempo suficiente para que el fuego consuma todo a su paso. Por ello es que, luego de mil y un reclamos, se logró que desde el gobierno se piense en instalar un cuartel de bomberos en el sector, se anunció la obra con bombos y platillos, se armaron planos, se pidieron presupuestos, se volvió a anunciar, se delimitó un terreno junto al tanque de agua, y otra vez se anunció de nuevo, pero ni un solo ladrillo se movió para su construcción.
Mientras tanto, se realizan gastos fastuosos en cosas innecesarias, o se construye un nuevo edificio para siete concejales y se anuncian obras faraónicas, pero nada se hace para avanzar en la seguridad y cuidado de la vida de las cientos de personas que viven en el San Benito, quienes continuarán esperando hasta las próximas elecciones, con la incertidumbre de no saber si antes que llegue la hora de recibir a los candidatos tendrán su hogar o lo perderán en un incendio. Aún no se han perdido vidas humanas, no esperemos que ello ocurra para actuar, un cuartel de bomberos es una necesidad, un cuartel de bomberos no es un regalo empresarial, ni un lujo para mejor comodidad de siete concejales o para descongestionar el tránsito.(El Diario nuevo Día)