Llega otro préstamo y Peralta endeuda a Santa Cruz en 800 millones

Es el monto total de lo que deberá pagar el Gobierno provincial en 60 meses luego de recibir esta semana los 100 millones que corresponden al quinto préstamo obtenido del Banco Nación. Se acumulan con los 677 millones refinanciados.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00
La crisis económica que se vive en Santa Cruz, producto de la mala gestión del gobernador Peralta, se magnifica cada día como consecuencia de los préstamos que el Gobierno provincial debe tomar para hacer frente al pago de sueldos.

En este caso, esta semana llegarán a las arcas de la provincia los 100 millones de pesos del préstamo que se pidió al Banco Nación. El 70 por ciento del dinero, se repartirá ente las localidades del interior de la provincia, según lo acordado semanas atrás.

Según se supo, Río Gallegos y Caleta Olivia percibirán 8,3 millones; en tanto $ 4,3 millones los demás municipios  y 226.666 pesos las Comisiones de Fomento.

A nivel provincial, el intendente Bilardo informó que parte del dinero se destinaría al  pago de deudas  con el ISPRO, IDUV, Caja de Ahorro y Seguro, Banco Santa Cruz y Códigos de descuentos de activos y pasivos, en el cual se incluye la acreencia con la Mutual de la Caja de Servicios Sociales.

Lo preocupante del caso es que este es el quinto préstamo que toma el Gobierno provincial durante la gestión de Daniel Peralta y el monto total de la deuda ahora es de 800 millones de pesos, que deberán pagarse en un lapso de 60 semanas; algo que el Gobierno todavía no explicó como logrará hacer.

Vale recordar que, para adquirir este nuevo crédito, la provincia refinanció la deuda de 677 millones de pesos correspondientes a los cuatro préstamos anteriores tomados por el gobierno de Daniel Peralta, quien, a pesar de todo, asegura que la situación de la provincia mejorará en el segundo semestre del año.

Sin embargo, los problemas para el Gobierno de la provincia no terminan acá, porque en poco tiempo más deberá afrontar el pago del aguinaldo, lo que ya comienza a generar incertidumbre entre los trabajadores, quienes temen que el mismo tampoco llegue en tiempo y forma. (El Diario Nuevo Día)