Reuniones por consumo, consumo en reuniones

Áreas del ministerio de Salud comenzaron encuentros para “delinear” el  “equipo” de trabajo que abordará las patologías  de consumo de drogas. Pero dos ejemplos de simples y lamentables jóvenes aspirando pegamento -  en un barrio y en el centro de Río Gallegos- marcan que estos “equipos” no han funcionado muy bien. 
lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00
Ayer   miembros de la Dirección de Salud Mental y Patologías del Consumo, junto a los referentes de la Subsecretaría de la Mujer, Subsecretaria de Niñez, Adolescencia y Familia del municipio, Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social,  Consejo Provincial de Educación, Secretaria de Estado de Derechos Humanos y el Juzgado  de Familia, mantuvieron la primera reunión intersectorial, continuando con las iniciadas en junio de 2011.
Los largos nombres de cada dirección o consejos advertidos en la gacetilla de prensa  son inversamente proporcionales con el trabajo que por ahora- se desconoce- han realizado las áreas respectivas.
Podría decirse que la crítica es muy simple  para el Estado debido a los altos índices de consumo de drogas legales e ilegales, pero lamentablemente,  es así, es simple. 
Cada 15 días- señala el comunicado  se realizarán reuniones, suma  una “agenda de trabajo” para delinear el “funcionamiento” y “dinámica” que el “equipo”  utilizará durante este 2012.  Son muchas palabras, que dicen poco.
Dos ejemplos podemos recordar que dan cuenta de esto. 
El primero es  la conocida situación del Barrio Evita.  Este populoso sector de la ciudad fue noticia durante el 2010 cuando un grupo interdisciplinario, compuesto por  una jueza, trabajadores sociales, referentes del barrio, docentes equipos de prevención,  se reunieron para analizar  la complicada situación no sólo  de vulnerabilidad de los chicos  sino también alarmantes casos de consumo de droga- con una venta deliberada que aun existe- sumado a problemas de violencia familiar. 
Hubo tres reuniones, y sin  ninguna explicación,  los encuentros no se realizaron nunca más. (Meses después el área de abordaje de la Municipalidad intentó –lo hace hasta ahora- realizar un trabajo que propenda a la unión vecinal para conocer desde adentro la situación). 
En ese contexto, Nuevo Día fotografió lo que ya se sabía, pero solos e expuso en un medio: el consumo de pegamento en las esquinas del sector.  
Esto no es exclusivo de un barrio alejado  del centro. 
El 15 de enero, Nuevo Día nuevamente publicó material fotográfico, de  adolescentes consumiendo  pegamento en las escaleras de los departamentos del  Barrio 100 viviendas ubicadas en Avenida Kirchner entre Córdoba y El Cano. Así fue,  a metros de la calle principal. 
(En Río Gallegos no hay ningún centro para rehabilitación de adicciones, sólo existen para tratamiento ambulatorio). 
El panorama era calcado.  Es que  realidad no tiene agenda. 
(Foto principal tomada en el Barrio Evita- Foto de abajo, tomada en el Barrio 100 viviendas).
(El Diario Nuevo Dia). 
p1140020