Santa Cruz, más insegura que nunca

El paso del tiempo hizo que la provincia ya no goce de la tranquilidad de otros tiempos y los hechos delictivos alarman a los vecinos. En Río Gallegos, los robos con personas apuñaladas y baleadas desesperan y preocupan a todos. ¿Medidas? Por ahora nada.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

Días atrás, Nuevo Día marcaba a la salud y la seguridad como las materias pendientes más importantes del gobernador Peralta durante su cuestionada gestión en Santa Cruz.

Y el tiempo no tardó en darnos la razón, con más de 40 renuncias en el Hospital regional que dejaron a la salud pública en coma cuatro  y con una ola delictiva que no da tregua tanto en Río Gallegos como en diferentes localidades  de la provincia.

Sin embargo, es en la capital de Santa Cruz donde la problemática se nota mucho más, porque los delincuentes parecen actuar con tranquilidad y las medidas para atenuar los problemas no aparecen, como tampoco así las declaraciones del gobernador Peralta o el intendente Cantín.

La gente tiene una mezcla de miedo, impotencia y incertidumbre en medio de una situación que empeora cada vez más. “Mi marido me dijo que tenga cuidado porque están robando en todos lados. Pero, ¿qué quiere que haga?”, le dijo una vecina de la ciudad que no sabe qué hacer a la hora de prevenirse de la ola delictiva que hoy puede tener como víctima a cualquier persona, a cualquiera hora y en cualquier lugar.

El fin de semana parece haber sido la gota que rebalsó el vaso en Río Gallegos, luego que en menos de 72 horas se dieran más de tres casos de personas apuñaladas, una mujer baleada en el cuello y diferentes robos en la zona céntrica de la ciudad.

Los delincuentes observaron que pueden moverse con tranquilidad, concertar el hecho y escapar sin que la policía llegue a tiempo. En el mejor de los casos, días después caen los responsables y poco después salen por la puerta de la comisaría de turno como si nada hubiera pasado.

Hoy no sólo falla la seguridad, sino también la Justicia, porque los delincuentes hacen de las suyas y las penas son mínimas, ante la impotencia generalizada de la gente que pide a gritos “que alguien haga algo”.

Sin embargo, aunque el delito crezca a pasos agigantados y que la provincia haya sido en la que más creció la inseguridad en los últimos 10 años, nadie hace nada. El gobernador sólo promete decisiones políticas que nunca se concretan y desde el Municipio, la Cámara de Diputados y el Concejo Deliberante tampoco hay acciones concretas.

Recién hoy, después de todo lo que pasó, habrá una reunión entre el jefe de la Policía y los concejales radicales, por lo que más de uno espera con optimismo que algo interesante salga de ese encuentro.

¿El gobernador? Brilla por su ausencia, como también lo hace en el problema de salud y en cada uno de los inconvenientes de los santacruceños, que hoy, tres de abril, ni siquiera saben cuándo cobran sus haberes.

Mientras tanto, cientos de delincuentes aprovechan el día a día para seguir haciendo de las suyas, sabiendo que tienen el camino libre.  (El Diario Nuevo Día)