Carta Abierta: Santa Cruz, Minería… Contradicciones

 

Santa Cruz, Minería… Contradicciones

El 7 de Mayo se cumplieron 200 años de la primera Ley de Minería. Hace ya dos centurias, la Asamblea del Año XIII definió al recurso minero con las palabras “pensar estratégicamente”. El País necesitaba armas para sus ejércitos y el metal era un elemento decisivo.

Cuando recorrí la Casa de Sarmiento en San Juan y leí las citas de su pensamiento como Gobernador y Presidente, me detuve en lo referido a la minería, no hay dudas que estoy en las antípodas del pensamiento (“Civilización o Barbarie”), pero me puse a razonar sobre lo que pensaba él sobre la minería y que pensarían hoy los ecologistas. Viendo el escenario de esa época, Sarmiento tenía en realidad una mirada “estratégica” sobre una San Juan infértil, desolada, y la minería se posicionaba como una enorme posibilidad de crecimiento hacia el futuro de los pueblos aislados y sin progreso.

En la década del 90, cuando acompañé a Miguel Ferro en los proyectos de Ley de Fomicruz, recorrimos Cerro Vanguardia y le acercamos al entonces intendente Néstor Kirchner nuestras ideas, con una visión sobre la minería como un recurso “estratégico”. Había explotado el volcán Hudson, las cenizas se desplazaron por nuestras tierras desertificando aún más nuestra región central, no quedó ganado, ni flora en pie. San Julián tenía que enfrentar serios desafíos y era imprescindible encontrar una solución. No pensamos entonces (y tampoco lo pensamos hoy) que la minería debía ser una “caja” del Estado Provincial, sino un actividad a través de la cual, se logre el desarrollo para los pueblos.

La “minería” lo fue, sólo basta ver la localidad y compararla con lo que era en los 90, con su incertidumbre, sus dudas. Hoy en cambio vemos progresar a cientos de trabajadores, técnicos de la escuela industrial, proveedores locales, a toda una comunidad que crece sin pausa.

Aquí debo marcar la diferencia entre lo que hoy pide convertir en ley el Gobernador y una “mirada estratégica”.

En este punto cabe resaltar que el impuesto inmobiliario minero no existe, se da de bruces con el artículo 37 de nuestra Constitución y los pactos fiscales firmados y hoy en vigencia.

Pero como para que lo entendamos mejor, ciudadanos, podríamos poner como ejemplo a los intendentes: tienen problemas financieros o de caja, y entonces comienzan a cobrar a la Provincia el impuesto inmobiliario de las escuelas, comisarías, servicios públicos y demás entes. ¿Que piensa amigo ciudadano? Una locura…, nadie iría en contra del desarrollo de su comunidad…

Bueno, no nadie, hay alguien que sí… sólo este gobernador puede pensar una cosa así. Además sobre un impuesto que no recae sobre un derecho “real”, porque el dueño del campo es un ciudadano santacruceño y la minera sólo tiene una concesión, y seis mil trabajadores…

Basta de mentiras, gobernar es crear trabajo, no sólo buscar beneficios para la administración de la “Provincia de Río Gallegos”.

Mientras el Departamento Deseado en su conjunto aporta al PBI provincial pesca, petróleo, minerales. Gallegos sólo gasta sus recursos.

Miren la provincia integralmente y no sólo, generando enfrentamientos estériles.

Prof. Daniel A. Notaro

D.N.I. 10.715.393

 

jueves, 16 de mayo de 2013 · 00:00