Confirmaron procesamiento a García por golpiza a docentes y estatales

La justicia confirmó el procesamiento que dictaminó la Jueza Bustos a fines del 2.011 por la golpiza docentes y estatales cuya autoría se atribuyó al actual secretario general, Carlos García, y seis integrantes del gremio.

lunes, 20 de mayo de 2013 · 00:00

Mediante un comunicado, ADOSAC informó que la justicia confirmo el procesamiento de Carlos García, actual secretario general de la UOCRA y cinco integrantes mas del gremio por la feroz golpiza que propinaron a docentes y estatales  el pasado 12 de abril de 2.011 a la vera de la Rita Nº40 en 28 de Noviembre.

“GARCIA, Carlos Eligio; AGUILAR, José Antonio; MARTINEZ, Juan Domingo; BULACIO, Víctor Hugo y LIMA, Hugo Francisco,  por los delitos de Coacción Agravada por el empleo de armas (Art. 149 ter primer párrafo de CPA), lesiones leves calificadas por el concurso premeditado de personas - doce hechos - ( Art. 92 en función del Art. 80 Inc. 6 del CPA), lesiones graves calificadas por el concurso premeditado de personas (Art. 92 en función del Art. 80 Inc. 6 del CPA),  todo ello en concurso real entre si (Art. 55) en grado de coautores (Art. 45) y a SOCOMBA, Ricardo Rubén, los mismos delitos  más daños y amenazas (Art. 183 y 149 bis CPA) en grado de autor, por el Juzgado donde había sido recurrido el procesamiento. A pesar de lo contundente de la Sentencia, se presentaron los procesados, y apelaron, encontrándose  para resolver su petición”, indicó el comunicado.

Recordó que el proceso ha superado una segunda instancia aunque la apelación pueda continuar ante la Cámara de Casación. Creemos, que el avance de esta causa está relacionado con una línea histórica de nuestro sindicato, a saber, llevar hasta las últimas consecuencias todas aquellas causas flagrantes para la clase trabajadora y que han tenido el único objetivo de disciplinarla. El gobierno provincial, máximo responsable de este nefasto suceso, debe dar explicaciones y pagar por su acción criminal. Autores materiales e intelectuales deben  ser juzgados con la máxima dureza por un poder judicial que deje de una vez y para siempre de ser un apéndice funcional del poder político y comience a legitimarse frente a la sociedad a través de un fallo que dignifique a los compañeros golpeados y a la propia justicia.