Peralta promete nuevas obras cuando aún adeuda otras de años

A menos de cinco meses del comienzo de los Juegos de la Araucanía en Santa Cruz, aún hay obras necesarias que no comienzan. En medio de todo eso, Peralta prometió una pista de atletismo para San Julián, cuando hace  cinco años adeuda la que prometió para Río Gallegos.

sábado, 22 de junio de 2013 · 00:00

El gobernador Peralta quedará en la historia de Santa Cruz y, entre otras cosas, será por la cantidad de obras que prometió y no cumplió a lo largo de dos gestiones, en las que la mala administración condujo a la provincia a una crisis nunca antes vista, aunque la situación actual hoy también se mezcle con la interminable pelea con el Gobierno nacional.

Lo cierto es que ejemplos sobran sobre la cantidad de veces que Peralta utilizó los anuncios de obras para ilusionar a mucha gente que luego se quedó esperando mientras observa como el gobernador promete otras tantas a lo largo de los años.

Quizás el ámbito en el que esto se reflejó con mayor claridad siempre ha sido el deporte, caballito de batalla del gobernador Peralta en cada elección y en cada momento crítico de su gobierno, por ser el ambiente donde puede aparecer felizmente para la foto, sonriendo junto a los “ilusionados de turno”.

El primero de los tristes e incumplidos anuncios del gobernador data de mediados de 2008, cuando anunció un plan de más de 250 obras de infraestructura para deportes, ante cientos de dirigentes que vieron ese anuncio como el comienzo de un cambio en la provincia.

Sin embargo, cinco años después la situación en la provincia es casi idéntica, salvando dos o tres canchas de césped sintético que lejos están de alcanzar esas 250 obras prometidas por el gobernador que nunca cumplió.

Pero el peor de los ejemplos tiene que ver con la obra más necesitada por la provincia y es la famosa pista de atletismo que en Santa Cruz se presupuestó desde 2005 en adelante, sin haberse concretado nunca.

Desde 2007 a esta parte, Peralta prometió en diferentes actos públicos que le construiría esa pista a la Asociación de Atletas Veteranos de Río Gallegos, encabezada por el interminable dirigente, Luis Palma, pero pasaron los años y la promesa nunca se cumplió.

Pero el problema no fue sólo esa promesa incumplida, sino que aparentemente, molesto por el reclamo público del dirigente,  el mandatario decidió no concretar esa obra presupuestada más de cinco veces en la provincia, comenzando otra en el terreno de la Unidad Académica Río Gallegos de la UNPA.

La obstinación de Peralta le quita tiempo a Santa Cruz, a cinco meses de la Araucanía,  porque la Asociación de Atletas Mayores ya tiene la base de la pista lista para terminar rápidamente la obra, pero Peralta eligió comenzar de nuevo en otro terreno, castigando así a los dirigentes  del atletismo riogalleguense por reclamar la obra mediáticamente luego de intentar, sin éxito, haber sido atendidos por él personalmente.

Entre las más de 200 obras que Peralta no cumplió para Santa Cruz, también está la devolución de la cancha de Petrolero Austral, con césped sintético incluido, en lo que hoy sería de gran ayuda para el equipo que ascendió al Torneo Argentino B. Pero esa promesa tampoco se cumplió.
Mientras estos y otros cientos de dirigentes esperan por las obras que Peralta prometió y no cumplió, “el gober” se de el lujo de seguir prometiendo otras tantas en el interior, sumándolas a una interminable lista de las cuales luego no cumple y nadie, más que los “ilusionados de turno”, recuerdan.

A cinco meses de los juegos para los cuales Peralta confirmó como sede a Santa Cruz en medio de otro año de crisis, esta es sólo una muestra de todos los escenarios (sean culturales, sociales relacionados con la salud o deportivos) en los cuales el gobernador promete, no cumple y vuelve a prometer. Una nada sana costumbre. (El Diario Nuevo Día)