Ministro no pudo justificar pago a empresa propiedad de su hijo

El ministro Daniel Peralta, que se encuentra en estos momentos siendo interpelado por los legisladores en la Honorable Cámara de Diputados, no pudo explicar el motivo por el cual se contrató en forma directa por un monto superior a los 80 mil pesos y se pagó días después la totalidad del dinero a la empresa VRG S.A., que pertenece a su propio hijo.

miércoles, 26 de junio de 2013 · 00:00

En el marco de la interpelación que se está realizando al Ministro de Salud de la Provincia, doctor Daniel Peralta, el funcionario fue consultado por dos boletas que fueron abonadas a la empresa VRG que se dedica a la venta de productos para la seguridad y protección vehicular.

Estas facturas pertenecen al equipamiento que se colocó en ambulancias del Hospital Regional de Río Gallegos, y su monto es, en total, superior a los 80 mil pesos. La duda de los diputados surgió por diversos motivos, el primero es que se plantearon la real necesidad de equipar estas ambulancias, cuando existen otros inconvenientes que ameritan atención urgente dentro del nosocomio local, tales como la falta de insumos básicos o el mantenimiento de los equipos que proveen electricidad al edificio, entre otros puntos. Sin embargo, desde el Ministerio de Salud se decidió licitar en forma directa el equipamiento de las ambulancias, con la particularidad que la empresa favorecida fue VRG S.A. cuyo dueño es el propio hijo del ministro Peralta.

Al ser consultado por esta situación, el funcionario provincial no pudo explicar el motivo por el cual no se procedió a una licitación pública y abierta, en la cual hubieran concursado varias empresas, ni tampoco dejó en claro la celeridad del pago de las facturas, teniendo en cuenta que existen proveedores que esperan durante largos periodos de tiempo que sean abonados sus servicios, pero que en este caso, apenas días después de instalado el equipo, ambas facturas fueron canceladas, tal como se detalla en la documentación que obra en poder de los diputados.

Toda esta situación se encuentra agravada por el hecho que la empresa favorecida pertenece al propio hijo del ministro de salud, detalle no menor a la hora de analizar los hechos, y que el funcionario, al ser cuestionado, no pudo fundamentar con claridad ni defender su postura ante lo anteriormente expresado.