Trabajadoras del Ministerio de la Producción piden protección sindical, ante abusos y violencia laboral

ATE denunció que trabajadoras de la Subsecretaría de Inspección de Comercio, dependiente del Ministerio de la Producción de la provincia, sufren abuso y violencia laboral, por parte de su jefe inmediato. 

martes, 2 de septiembre de 2014 · 00:00

Trabajadoras que desarrollan la tarea de relevar “Precios cuidados”, desde la Subsecretaría de Inspección de Comercio, dependiente del Ministerio de la Producción de Santa Cruz, denunciaron ante ATE, haber sufrido abuso de autoridad y violencia laboral, por parte de su jefe inmediato.

Las trabajadoras pidieron  protección y asesoramiento, e inmediatamente el Bloque Organizativo Gremial del Consejo Directivo Provincial de ATE Santa Cruz,  concurrieron al sector de trabajo para tomar contacto con lo que estaba sucediendo y hablar con cada una de las compañeras que cumplen labores allí.

"En principio las trabajadoras, todas mujeres, vienen denunciando el hostigamiento de su jefe inmediato, con actitudes violentas e irrespetuosas hacia las compañeras mujeres, en evidente falta a los nuevos regímenes legales que impiden a la patronal, ejercer algún tipo de violencia física o psicológica en contra de los trabajadores, agravado ello éstas son mujeres, ya que se plantea una cuestión de violencia de género", dice el parte de prensa de ATE.

·Al no obtener respuesta por parte de las autoridades del Ministerio, las compañeras acudieron a ATE, asustadas, pero decididas a terminar con este abuso de autoridad por parte de su jefe y allí fueron asesoradas convenientemente, solicitándonos que desde nuestro sindicato le ayudemos a organizarse en el sector laboral. En principio, se les brindó contención y se activaron todos los mecanismos para fortalecer a estas compañeras e inmediatamente se trabajó desde ATE para que cese toda esta situación de menoscabo a las personas, falta de respeto al trabajador y maltrato laboral de un jefe de área·, agregó.

El gremio pidió la "prohibición del acercamiento del agresor al lugar de trabajo o a aquellos lugares de habitual concurrencia de las compañeras que padecen violencia, como así también se pidió formalmente que se quite de su puesto al violento que utilizando su jerarquía y su posición dominante dentro de la estructura del Ministerio, abusa de las compañeras, poniéndolas en un grado de indignidad que ATE no está dispuesta a aceptar".

Acciones concurrentes
Es destacable señalar que ATE no puede permitir que en ningún sector de la administración pública, se cometan injusticias de este tipo, estén o no afiliados a nuestro sindicato, porque básicamente, ATE promueve la igualdad de oportunidades, trabajo digno y condiciones de seguridad y respeto para todos los compañeros por igual, independientemente de si pertenece o no a nuestro gremio.

Nuestro Convenio Colectivo de Trabajo, claramente plantea la aplicación de la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales.

En ese marco, desde el Bloque Organizativo Gremial del Consejo Directivo Provincial de ATE Santa Cruz, indicaron: refirieron “No vamos a permitir que ninguna de nuestras compañeras sigan sufriendo violencia en su sector de trabajo” y bajo el lema “Tocan a una y nos tocan a todas”, hicieron una llamado a todos aquellos que estén en una situación similar en sus lugares de trabajo, para intervenir inmediatamente en defensa de las garantías laborales que debe tener cada trabajador en la actualidad y en el marco de las leyes que regulan la actividad laboral.

Plexo normativo

ATE recordó  lo que por definición tipifica como violencia laboral, la ley nacional Nº 26.485, en la cual nos basamos para encuadrar la defensa de las compañeras que vienen soportando el abuso de su jefe. En este sentido el Artículo 4º de la norma establece que se entiende por violencia contra las mujeres “toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus agentes”.