Analisis Económico-Politico

La crisis del petróleo y el hombre común

Esta semana se cumplió un año desde que la OPEP decidiera no recortar las cuotas de producción de sus países miembros y con ello evitar la continuidad de la caída de los precios del petróleo que se iniciara a mediados del 2014.
domingo, 29 de noviembre de 2015 · 16:34

Con ello y dada la sostenida oferta de petróleo en los Estados Unidos y en Rusia conjuntamente con la desaceleración del crecimiento de la demanda en China, los precios del petróleo crudo internacional siguieron descendiendo. Hoy el barril de referencia en Estados Unidos (WTI) cotiza en un rango de 40 a 45 dólares, que es aproximadamente el 40% de las cotizaciones máximas alcanzadas en el año 2014.

 

Más aún, la curva completa de precios a futuro -hasta diciembre de 2024- cotiza por debajo de los 60 dólares por barril. Esto implica que los productores no pueden cubrir su futura producción a los precios que se suponen ser los mínimos necesarios para recuperar las inversiones en la perforación de nuevos pozos con objetivos productivos en los reservorios no convencionales.

 

Hasta ahora, en Argentina, los efectos de la tendencia declinante de los precios del petróleo se mitigaron garantizando precios diferenciales para la producción doméstica de consumo interno.

 

En relación con las posibilidades de recuperación del precio internacional; destacados hombres de empresa conduciendo conglomerados internacionales con actividad en Argentina -en particular, el Sr. Paolo Rocca (Presidente del Grupo Techint y CEO de Tenaris) y el Sr. Alejandro Bulgheroni (Presidente Honorario de Panamerican Energy)- hicieron públicas sus expectativas en cuanto a que los precios del petróleo podrían estabilizarse en el rango de 60 a 70 dólares por barril. (Ref. 2)

 

 

Cuestiones básicas sobre la oferta de petróleo

 

Hasta el presente, la escasez de reservas de petróleo a nivel mundial y sus condiciones extremas y altos costos de producción han sido la visión predominante en el ambiente de negocios en Argentina, según las perspectivas elaboradas por los expertos y ejecutivos de las empresas energéticas con actividad en el país.

 

En particular, hacia fines de 2007; el ensayo "La Era de la Escasez" fue publicado y difundido por el Grupo Techint en el ámbito empresario. El ensayo fue escrito por el Sr. Marcelo Martinez Mosquera, quien fuera CEO de las compañías de Energía del Grupo Techint y máximo responsable de su División de Energía y, en la actualidad, es Asesor del Sr. Paolo Rocca en temas relacionados con la Energía.

 

El ensayo también alcanzó a difundirse en los medios de difusión con alcance nacional en 1998. Su principal conclusión en cuanto a que el mundo estaba aproximándose a un período de largo plazo de escasez de energía, en general; y, especialmente de petróleo fue destacada en un artículo publicado en Página 12 bajo el título "Se acaba (el petróleo)”. (Ref. 4)

 

Hacia diciembre 2014, el Sr. Carlos Ormachea –CEO de Tecpetrol- hizo referencias a las tecnologías que hicieron posible el "boom" de la producción de los reservorios no convencionales a La Nación, señalando que hace cinco años veíamos escasez y que en ese lapso cambió la vida de la industria.(Ref. 5)

 

La evidencia nos indica que algo estuvo subestimado o fue inadvertido.

 

En tal sentido, está bien documentado en la literatura de investigación técnica internacional que los reservorios no convencionales eran conocidos desde hace mucho tiempo y que nuevas técnicas de exploración hicieron posibles la mejora de los cálculos de tamaños y de potencial de reservas hacia fines de la década de los ochenta del siglo pasado. Así, ya por entonces, la dotación de los recursos petroleros era considerada amplia, diversificada y abundante.

 

El desafío no era la escasez "per se", sino poder producir los recursos no convencionales a los precios de mercado vigentes en esa época de aproximadamente 20 dólares por barril, y por momentos inferiores. En todos los casos, la cuestión de fondo era sostener la producción que tenía que satisfacer una demanda creciente. En términos estrictos, ni siquiera en los noventa el mundo estaba frente a una situación de inminente escasez de petróleo.

 

En relación con la producción, las técnicas aplicables a la perforación de pozos con objetivo en reservorios no convencionales (pozos horizontales y fracturas) eran también conocidas y utilizadas incluso antes de mediados del siglo pasado; también en Argentina.

 

Resumidamente, no fue una tecnológica disruptiva reciente lo que hizo posible el desarrollo de los reservorios no convencionales, sino la evolución de ciertas tecnologías y el uso combinado de las mismas con un enfoque innovador.

 

 

Hacia el futuro

 

Se espera que el Presidente electo –Sr. Mauricio Macri- y los funcionarios que lo acompañarán hagan público los lineamientos para el sector energético –en general- y para el upstream -en particular-. Así, definiciones en cuanto a cómo se revitalizaría la perforación y en cuanto a la organización y conducción de YPF, resultan hoy necesarias.

 

La perspectiva internacional no es optimista, pues la situación de sobre-oferta de petróleo no muestra indicios de revertirse inmediatamente y podría incluso empeorar. En efecto, el próximo viernes se reunirá la OPEC y se espera que no haya reducciones de las cuotas, tal como ocurrió el año pasado.

 

En este contexto; las versiones en cuanto a que la empresa de servicios Halliburton dejaría de operar en Argentina, y los anuncios de reducción de actividad de perforación por parte de YPF, Panamerican Energy y Tecpetrol podrían configurar apenas el inicio de una crisis profunda que pudiera extenderse en el tiempo.

 

La cuestión de los precios internacionales de petróleo es crítica para la Argentina por ser determinante de los niveles de inversión y para razonar cuáles son las políticas y medidas convenientes a tomar.

 

Por ello, es importante que los ciudadanos comunes no se sientan inhibidos de participar plenamente en la discusión de las políticas energéticas reclamando a los funcionarios la difusión del razonamiento bajo el cual se adopten las medidas específicas.

 

Asimismo, las empresas deberían difundir sus actividades de inversión y compartir con la sociedad los fundamentos de sus expectativas de precios internacionales con regularidad.

 

No es sólo una cuestión de precios, tarifas y subsidios del petróleo y sus derivados y de la energía eléctrica (ya que los precios del gas-oil y fuel-oil determinan un componente sustancial del costo del suministro eléctrico); sino también de nivel de empleo y de conservación del medio ambiente.

 

 

Flavia Di Cino

DNI 16.937.916

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