PANORAMA COMPLICADO

El día después de un discurso confrontativo en Santa Cruz

Cuando mucho esperaban un discurso más conciliador, la gobernadora ayer se plantó contra el presidente Macri, contra los gremios, contra los que realizan paro y contra los medios críticos. Reflejó el crítico estado de la provincia, pero nada dijo de Peralta. Al parecer, el kirchnerismo llegó ayer.
miércoles, 2 de marzo de 2016 · 08:46

Muchos esperaban otra cosa. La apertura del período legislativo en Santa Cruz llegó con la vuelta de una gestión 100 por ciento "K" con todo lo que ello implica en Santa Cruz. Un discurso tendencioso y confrontativo.

Parecía el día para "ganarse" a la gente, para calmar los ánimos, pero el relato llegó con otro tono, poco conciliador y con una embestida marca registrada y muy conocida en la provincia.

Por muchas cosas, pareciera que el kirchnerismo llegó ayer a Santa Cruz, como desconociendo lo mal que se hicieron las cosas durante los últimos años y sólo cuestionando "los últimos ocho" del gobierno anterior sin todavía haber nombrado ni una sola vez a Daniel Peralta, "rama de su árbol", que parece estar protegido por conveniencia política.

Entonces, ¿nada tuvo que ver el kirchnerismo con el deterioro actual de Santa Cruz?, ¿el kirchnerismo llegó ayer y de repente se encontró con todos los problemas? Está claro que no.

Sin embargo, la gobernadora dijo que "la provincia está quebrada" y ayer reiteró que hay una dependencia casi total de Nación para hacer frente a los compromisos económicos y las obras pendientes en Santa Cruz.

Pero, poco conciliadora, y a pesar de reflejar una provincia saqueada y destruida, Alicia confrontó directamente con el presidente Mauricio Macri, asegurando que no serán "paragolpes" de sus errores, demostrando aún más que el orgullo y la soberbia podrá más que la negociación astuta.

Alicia también decidió ayer confrontar con quienes reclaman pos sus derechos. Con quienes reclaman por lo que ayer reconoció estar muy mal, como los ingresos "a dedo" en la administración pública (los mismos que promueve el kirchnerismo con "La Cámpora"), las cuentas poco claras en el Ejecutivo, la salud pública y una educación que ella misma se encargó de desvalorizar.

Entonces, habrá que recordarle a Alicia que por todo ello es que reclaman los trabajadores, nucleados en gremios que ayer ella decidió confrontar, rechanzando a los que realizan paros, y calificando a otros como "profetas de la agresión".

Ayer quedó claro que en Santa Cruz las cosas vuelven a ser blancas o negras, sin aceptar críticas ni verdades absolutas cuando el clima no lo permite.

Rodeada de aplausos de la clase política que pudo estar dentro de legislatura, pero abucheada sin cesar por la clase trabajadora, la gobernadora comenzó ayer un camino sinuoso, en el que también decidió confrontar con los medios críticos, aquellos que, con aciertos y errores, no forman parte de ese "blindaje mediático" que le critican a Macri, pero también ellos tienen en Santa Cruz. 

Por fuera de todo eso, un paquete con cinco leyes para pasar una tormenta que llega con fuerza, como casi obligándola a demostrar si está capacitada para saber afrontarla. (El Diario Nuevo Día)