Horacio Pietragalla Corti

"En 2002 me animé a acercarme a Abuelas y pude recuperar mi identidad, mi historia"

Horacio Pietragalla Corti, secretario de Estado de Derechos Humanos de Santa Cruz y nieto número 75 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo, contó ayer su historia, signada por la desaparición y asesinato de sus padres y la apropiación por parte de represores.
jueves, 31 de marzo de 2016 · 09:35
Fue en el marco de la charla debate 'Retratos', organizada por la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral como parte de las actividades por el Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, y al cumplirse 40 años del golpe cívico- militar que inauguró la dictadura más sangrienta de la historia argentina.

La actividad se desarrolló en el Auditorio del Campus de la Unidad Académica Río Gallegos y fue transmitida a las restantes sedes de la universidad a través del sistema de videoconferencia de escritorio Adobe Connect, lo que puso también esta interesante propuesta al alcance de todos los habitantes de la provincia.

Durante la charla Horacio, nacido el 11 de marzo de 1976, contó detalles de los sucesos del 5 de agosto de ese mismo año, cuando un grupo de tareas de la dictadura militar asesinó a su madre, Liliana Corti, en la localidad de Villa Adelina, de la apropiación a manos del represor Hernán Tefzlaf y de los largos años que vivió bajo el nombre de César Sebastián Castillo.

En este contexto, habló extensamente de la militancia de su padre, Chacho Pietragalla – asesinado por la Triple A- del las dudas sobre su identidad, del proceso interior que lo llevó a acercarse a la CONADI en el 2002, de las sensaciones y las vivencias que tuvo al conocer el resultado de los análisis de ADN y hasta de su pasión por San Lorenzo, una de las pocas cosas que no cambió cuando conoció su verdadera historia, porque hubiera sido 'cuervo' de todas maneras.

El encuentro dio lugar también a que Horacio explicara su trayectoria política, su militancia en los organismos de derechos humanos y hasta las principales líneas de acción que impulsará como funcionario del Gobierno de Santa cruz.

Mentira y alivio

"En el año 2002 me animé a acercarme a Abuelas de Plaza de Mayo y ahí pude recuperar mi identidad, mi historia”, dijo en declaraciones a la prensa Horacio al relatar el momento en que todas las dudas que lo asaltaron a lo largo de su vida y las fantasías que tuvo en la adolescencia lo llevaron a confirmar la verdad.

Horacio vivió 25 años con una familia que lo crió como hijo propio, luego de ser entregado a ellos por un militar y creció "en el marco de esa mentira”. Por eso, aseguró que "fue un alivio erradicar esa duda, porque pude empezar a reconstruir mi historia, a conocer la verdad y siempre es positiva, por más fuerte que sea”.

"Lo negativo pasó hace mucho tiempo, que fue cuando mataron a mi mamá”, sentenció.

Luego de haber dado infinidad de charlas en colegios, universidades y en distintos auditorios, reconoció que su objetivo es "que la gente entienda cual es el proceso que viven los nietos, el daño que se causó con la apropiación de menores y que comprendan que todavía hay muchos jóvenes que no recuperaron su identidad”.

Para transmitir sus vivencias apela al humor – incluso al humor negro- como "una herramienta para digerir, para comunicar, para procesar las cosas más rápido”.

Con esta filosofía, puede contar su historia con una solvencia que poco tiene de resignación: "Yo daría mis dos piernas por estar con mi mamá y mi papá. El sentimiento de no conocerlos la verdad que es fuerte y a mi me encantaría poder tener un recuerdo de ellos, pero es lo que nos

tocó. Si ponernos en víctimas, lamentablemente fuimos víctimas de esta historia como tantos argentinos, pero uno va sobrellevando todas las cosas que le van pasando en la vida”, dice.

Por último, destacó el papel de Abuelas de Plaza de Mayo, porque "sin ellas nosotros no hubiéramos tenido donde ir a buscar nuestra identidad y es fundamental el acompañamiento que nos brindan”.