Legisladores sancionaron la ley de uso y manejo de sangre humana

La iniciativa determina el uso y manejo de sangre con fines terapéuticos. Esta actividad implica serios riesgos para el personal de salud, el donante y receptor por lo tanto era necesario contar con un marco jurídico para la Medicina Transfuncional.  
viernes, 29 de diciembre de 2017 · 14:17

En la sesión extraordinaria celebrada hoy, los legisladores sancionaron la ley de uso y manejo de sangre humana con fines terapéuticos. La iniciativa es de autoría del Diputado Javier Flores quien señaló que se pretende regular una actividad que implica serios riesgos tanto para el personal de salud, el donante como el receptor, siendo imperativo contar con un marco jurídico y legal para el ejercicio de la Medicina Transfusional.

En el ejercicio de la actividad del personal de salud, la mayoría de las miradas de los profesionales, técnicos y colaboradores tienden a converger en un punto que condensa y resume todas sus preocupaciones cotidianas como la responsabilidad profesional y la praxis médica y que acaparan lógicamente la mayor sensibilidad del personal.  Dentro de ese marco, era necesario fijar pautas precisas y obligatorias para el funcionamiento de Centros Regionales de Hemoterapia, Servicios de Hemoterapia, Bancos de Sangre, Postas Fijas de Extracción  a fin de salvaguardar la salud de la población y el desarrollo seguro y eficiente de las actividades del personal de salud. 
                                    
“Esta Ley se presenta como una herramienta para concientizar sobre la necesidad de donar sangre con regularidad a fin de  garantizar un suministro de sangre y productos sanguíneos  seguro, suficiente y sostenible para quienes lo necesiten”, indicó el Diputado Flores quien agregó “se trata de fortalecer la dimensión de solidaridad y conexión que existe entre donante y paciente, poniendo el acento sobre la importancia de los sistemas de donación voluntaria y desinteresada como vía para fomentar el cuidado del prójimo y la cohesión comunitaria”.  

Las transfusiones de sangre y los productos sanguíneos contribuyen a salvar millones de vidas humanas cada año. Permiten aumentar la esperanza y la calidad de vida de pacientes con enfermedades potencialmente letales, así como llevar a cabo procedimientos médicos y quirúrgicos complejos. También desempeñan un papel fundamental en la atención materno-infantil, los desastres naturales y los desastres provocados por el ser humano.
                                        
Según un  informe presentado por la OMS el 14 de  Junio del corriente año con motivo del Día Mundial del Donante de Sangre, en la actualidad, solo hay 62 países en el mundo donde el suministro nacional de sangre procede casi en su totalidad de donaciones voluntarias no remuneradas, mientras que 40 países siguen dependiendo de donaciones procedentes de familiares o incluso de donantes remunerados.
                                                 
Santa Cruz  no escapa a la realidad nacional o mundial, dado que la demanda supera a la oferta y por ende debe enfrentarse a numerosas dificultades para conseguir que el suministro de sangre sea suficiente y garantizar al mismo tiempo su calidad e inocuidad.   Por ello insistimos en que únicamente puede garantizarse un suministro de sangre adecuado mediante donaciones periódicas voluntarias no remuneradas.

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