El último vuelo de Fernando

Fernando se quedó observando la ciudad que desaparecía debajo de las alas del Lear Jet de la gobernación de Tierra del Fuego. Era su ciudad, donde había nacido, crecido y alcanzado renombre político y social.
domingo, 8 de julio de 2018 · 15:29

* Mario Novack 

Ese Río Gallegos  que lo coronó gobernador en el otoño del 71 cuando un movimiento llamado “el Gallegazo”, depuso al entonces mandatario comodoro Carlos Alberto Raynelli produciéndose  la primer pueblada que se recuerde, en un contexto que ya comenzaba a modificarse a nivel nacional, en lo político y social.

Fue gobernador hasta el año 1973, en que le entrega el mando a Jorge Cepernic, del Partido Justicialista.

Como hilvanando recuerdos, los acontecimientos le fueron pasando por los ojos mientras la aeronave tomaba rumbo al Estrecho de Magallanes. Nadie es profeta en tierra, pensó, mientras el gobernador Ramón Trejo Noel interrumpía sus cavilaciones con consultas referidas a la economía fueguina.

Fernando Diego García había llegado a Tierra del Fuego en 1981 de la mano del entonces gobernador del Territorio, el capitán de navío Raúl Suarez del Cerro, quien lo convocó para poner en marcha lo que con posterioridad sería el Banco de Tierra del Fuego.

Un año más tarde se concretaba la creación de la banca provincial. En esa misión colaborarían muchos profesionales de Río Gallegos como Jorge Castro, Mario Mauprivez, Horacio López y Abel Zanarello, entre otros.

Es que en el año 1981 se produjo un reordenamiento de personal que eyectó a varios funcionarios de carrera del Banco de la Provincia de Santa Cruz, entre ellos Fernando Diego García, que para entonces se desempeñaba como Gerente General de la entidad.

Se acostumbró a volar con viajes permanentes a la región o cuando era convocado para gestionar en la Capital Federal. Siguió residiendo en la Isla y de inmediato el recientemente designado gobernador lo convocó para ocupar el ministerio de economía, cargo en el que se desempeñó.

Era un tarde otoñal, fría pero agradable en ese 15 de mayo de 1984. Como estás Toti, dijo García a nuestro camararógrafo Luis Mario Fernandez mientras nos aprestábamos a iniciar la entrevista con el gobernador fueguino. “Toti” y Fernando Diego García se conocían de años de convivir en esta Río Gallegos que, por entonces tenía casi 47 mil habitantes.

A su lado, en su primer día de trabajo estaba Jorge Vicinelli, que comenzaba su actividad en el canal provincial, tratando de forjarse un futuro en esta ciudad.

El recinto de la entrevista fue la Sala Vip del aeropuerto local, sitio permanente de tránsito de políticos, figuras del espectáculo, deportistas que llegaban a la ciudad y eran recibidos en el lugar por su grado de importancia.

La entrevista, amena, transcurrió en pocos minutos y nos dispusimos a continuar  con nuestra rutina diaria. Sin embargo, un par de horas más tarde nos llamaron de urgencia del Canal.

“Acaban de declarar como desaparecido el avión de la gobernación” dijo César Lombroni, por entonces Director de Canal 9. Estamos haciendo los trámites para que mañana ustedes viajen a Ushuaia para realizar la cobertura de la búsqueda del aparato.

Las condiciones meteorológicas que ocasionaron el accidente eran similares a las del día anterior. Nieve, niebla y esos nubarrones que de tanto en tanto dejaban ver un claro para aterrizar en la diminuta pista del aeropuerto de Ushuaia.

Fuimos testigos privilegiados del aterrizaje, ya que los pilotos del avión Twin Otter de LADE nos  invitaron a la cabina para registrar ese momento, que se pudo concretar en el tercer intento.

De allí a trabajar con las brigadas de rescate, los helicópteros, los vuelos sobre el canal de Beagle y una semana después la aparición de los únicos cuerpos que pudieron ser rescatados. Fueron días sumamente intensos, ya que fuimos el primer equipo periodístico en llegar.

Cubríamos la información en terreno y luego ibamos hasta la planta transmisora de la entonces ENTEL que con el sistema de microondas retransmitía para los canales nacionales. Ushuaia tenía la imagen de una ciudad abatida, de pronto en una tragedia aérea doce personas habían perdido la vida y el gobierno fueguino estaba virtualmente acéfalo.

Una semana después nuevamente en Río Gallegos recordábamos el episodio del debut televisivo de Jorge Vicinelli, ya que cuando nos disponíamos a chequear el video donde habíamos registrado la última entrevista de Trejo Noel notamos que no tenía sonido. Inmediatamente le consultamos a Vicinelli…”donde conectaste el micrófono ..? La respuesta fue aterradora..” donde lo voy a conectar…? Donde dice ear dijo señalando el orificio de los auriculares..”

Esta semblanza de un hecho histórico surge ya que, días pasados mientras cubría otro artículo observaba la foto del desfile militar del 9 de Julio de 1971, encabezado por el entonces gobernador Fernando Diego García, aquel que el 15 de mayo de 1984 rumbo a Ushuaia, emprendía su último vuelo.

Hace poco más de dos semanas fallecía su esposa, Balbina Estevez, que además era prima y formaba parte de esas generaciones de hijos de inmigrantes y que llegaron a nuestras tierras.

Hay dos datos significativos que no aparecen registrados en las crónicas del gobierno y medios de Tierra del Fuego. Ellos son la escala en Río Gallegos, de la que nadie habla y que además viajaba en forma conjunta el avión Arava de la gobernación, con camarógrafo y periodista de la televisión fueguina.

El accidente

El 15 de mayo de 1984, el avión Lear Jet 35 A, perteneciente a la Gobernación de Tierra del Fuego, despegó de Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires con destino a Ushuaia, previa escala en la ciudad de Río Grande.

En aquel momento Tierra del Fuego atravesaba terribles condiciones meteorológicas, un temporal de nieve provocó que el avión perdiera contacto radial, 5 millas antes de aterrizar en la ciudad de Ushuaia. Fue declarado en emergencia y con el transcurrir de las horas no hubo más noticias.

Cuando las condiciones meteorológicas mejoraron, se inició la búsqueda a cargo de la Armada Argentina, la Prefectura Naval, la Policía Territorial y Defensa Civil. Así se confirmó la noticia de la caída del avión en aguas del canal Beagle, frente a la bahía de Ushuaia. En el accidente perdieron la vida:

RAMON TREJO NOEL gobernador designado por el presidente Alfonsín.

Su esposa OFELIA OLGA LISA,

ROBERTO CAPANELLA ministro de Gobierno.

FERNANDO DIEGO GARCIA, ministro de Hacienda y Economía.

GUILLERMO MARCILESE, secretario general de la Gobernación.

ERNESTO JULIO LOFFLER, médico, legislador provincial por la Alianza Agrupación Vecinal – Unión Popular Fueguina.

RICARDO SICA, secretario privado del gobernador.

NORA ORMISTON, delegada de acción social en Río Grande.

PEDRO ALTUNA, delegado zona norte del Instituto Territorial de Vivienda.

CARLOS ALBERTO LISA, asesor de televisión, primo de la esposa del gobernador.

MARIO MARCONCINI, comandante de la nave.

RODOLFO POURRAIN, copiloto.

Solo se recuperaron los cuerpos de Altuna, Lisa y Pourrain. Sus nombres figuran en diversas calles de nuestra ciudad. En tanto que la intersección de San Martín y 9 de Julio se levanta un busto al gobernador fallecido, donde año a año se realiza un acto recordatorio.

Un sobreviviente

El doctor Héctor Vargas, ex asesor Jurídico del Gobierno del Territorio, integró el gabinete de Trejo Noel y ese día de la tragedia lo habían invitado a viajar a Ushuaia en el Lear Jet, pero él se negó a hacerlo. Así, por ese destino de la vida, se salvó de la fatalidad que sobrevendría después.

En sus palabras, Vargas dijo que “siempre me cuesta sobreponerme a la tristeza del recuerdo de ese día tan especial para la comunidad de Tierra del Fuego y para mí, pues trabajamos mucho para constituir la futura provincia”.

Recordó que en aquél entonces el gobernador Trejo Noel volvía de una entrevista que mantuvo en Buenos Aires con el entonces presidente de Argentina, Raúl Alfonsín. Entre los temas se destacaban modificaciones a la ley de Promoción Industrial 19.640, imprescindible para el desarrollo económico de Tierra del Fuego.

“Un 15 de mayo de 1984 cambió la historia de nuestra provincia y tenemos que honrar a estos señores que dejaron su vida en pos de un proyecto para mejorar las condiciones de vida con un compromiso muy alto para que se pueda cumplir” reflexionó Vargas.