Desde Mendoza a Ushuaia, pasando por Río gallegos y Calafate, a bordo de su "Fitito"

Junto a su señora y a su hija de 4 años, Luis Aravena recorre el país a bordo de su Fiat 600. Este año el destino era Bariloche, pero se envalentonaron y llegaron hasta Ushuaia gracias a la 'máquina'. "Cuando te ven en la ruta todos te saludan o tocan bocina".
sábado, 26 de octubre de 2019 · 11:57

La vida de una familia mendocina cambió hace 5 años. En realidad primero la de Luis Aravena luego de que comprara un Fiat 600 R de 1972 que fue acondicionando para dejarlo lo más original posible. Un año más tarde llegó su hija y junto a su señora y a su querido 'fitito' comenzaron a recorrer el país como representante del Club Oficial del Fiat 600 de Argentina.

"El Club Oficial del Fiat 600 hace un encuentro al año en algún punto del país y este año fue en Bariloche por eso estamos recorriendo esta zona", dijo Luis a MDZ mientras viaja hacia Bahía Blanca donde va a aprovechar los últimos días de su periplo para dedicarle un tiempito a otro hobby: la pesca.

Como en este 2019 la agenda marcaba a Bariloche como el destino obligado, la familia Aravena se envalentonó y decidió estirar su aventura por la Patagonia. Primero fueron a Comodoro Rivadavia, luego a Río Gallegos, visitaron el glaciar Perito Moreno y llegaron hasta Ushuaia. Sí, aunque usted no lo crea, todo en el 'fitito'.

"Decidimos ir a Comodoro porque ahí vive mi hermana y fuimos a visitarla. Una vez ahí le dije de ir al glaciar ya que estábamos cerca digamos y el auto venía respondiendo bien", contó Luis al que su 'máquina' solo le dio el pequeño inconveniente de que se le saliera la correa por una piedra que ingresó a la zona del motor en un camino de ripio.

Una vez en Santa Cruz la familia Aravena redobló la apuesta y Ushuaia fue el nuevo objetivo en un recorrido que hasta ese momento ya llevaba más de 3 mil kilómetros de ruta. "Lo hago ahora o no lo hago más", se dijo Luis y lo cumplió junto a su mujer y a su hija de 4 años que según él le "encanta viajar en el auto y no se quiere bajar".

Empleado de un depósito frigorífico, Luis acomoda sus días de vacaciones según la fecha y el destino del encuentro nacional de los Fiat 600 y detalló que en algunos puntos del país que le tocó visitar, la gente del lugar nunca había visto un Fiat como el suyo. "En algunos pueblos del norte o de acá del sur nunca vieron un Fiat 600 y se sorprenden muchísimo", contó.

"Otras de las cosas más lindas es cuando te ven en la ruta y todos te saludan o te tocan bocina solo por ir en un fitito", confesó Luis en pleno viaje de vuelta, ya que tras pasar unos días en Bariloche, Comodoro Rivadavia, Río Gallegos y Ushuaia, comenzó a desandar el camino que lo traerá de vuelta a Mendoza, seguramente a la espera de una nueva aventura junto a su familia y a su Fiat 600.