En Río Gallegos también hubo “Marcha del orgullo”

En consonancia con el movimiento a nivel nacional, en la capital de Santa Cruz también hubo manifestación en busca de la igualdad de derechos para las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans, Intersexuales y Queer.
viernes, 8 de noviembre de 2019 · 19:43

La fría tarde de viernes en Río Gallegos tuvo entre sus hechos destacados la marcha del orgullo, que tuvo concreción por el centro de la ciudad.

Se realizó por primera vez en el año 1967 y se celebra el primer sábado de noviembre de cada año, en conmemoración de la creación de Nuestro Mundo, el primer movimiento homosexual en Argentina. Además, la semana previa a la marcha se lleva a cabo la Semana del Orgullo, con una serie de conferencias y charlas relacionadas a la temática LGBT.3 La primera Marcha del Orgullo LGBT en 1992 contó con la presencia de apenas 250 personas, entre ellas Fernando Barrera un gran participante de la cultura LGBT en Argentina, y los manifestantes marcharon con caretas de cartón, ya que temían perder sus empleos.

La principal reivindicación de la marcha sigue siendo la lucha por la igualdad y visibilizar los reclamos, las conquistas y el orgullo de la comunidad LGBT por su orientación sexual, identidad y expresión de género.

Las principales conquistas de la comunidad LGBT en Argentina son el matrimonio entre personas del mismo sexo, la implementación de la ley de identidad de género y la derogación de los Códigos Contravencionales, que explícitamente criminalizaba a travestís y homosexuales.

En 2015, la marcha contó con la presencia, según los organizadores, de más de 200.000 personas, superando ampliamente la cifra del año anterior. En esa ocasión, la consigna fue Educación en la Diversidad para crecer en Igualdad, exigiendo la aplicación efectiva de la Ley de Educación Sexual Integral en todas las provincias y Ciudad de Buenos Aires.

En 2016 la consigna fue "Ley Antidiscriminatoria Ya!" exigiendo la ampliación de la Ley Antidiscriminatoria vigente para incluir la orientación sexual y la identidad de género como pretextos discriminatorios, entre muchos otros pretextos, agilizar el acceso a la justicia, legitimar a la sociedad civil para denunciar y fortalecer al INADI.