Plan SIGO: ADOSAC indica que es una política de ajuste educativo

Desde el gremio docente sentaron postura por el polémico Sistema Integral de Gestión de Oportunidades para la Educación de Adultos.
sábado, 16 de febrero de 2019 · 17:27

Un nuevo despropósito del Consejo Provincial de Educación, aunque el desatino y el absurdo sean su mayor estrategia. Por un lado, abren de manera solapada una inscripción anárquica en la que deliberadamente no indican disciplinas curriculares y el único requisito para ejercer la docencia, pareciera ser, el haber encendido alguna vez una computadora. Y, por el otro, continúan realizando una oferta fraudulenta que dejan de manifiesto los recortes y el ajuste sobre la Educación de Jóvenes y Adultos en Santa Cruz.

Ahora bien, el SIGO que se aplica en Santa Cruz es la intención de eliminar la Educación de Jóvenes y Adultos en sintonía con la política educativa macrista, a quién ellos cínicamente denuncian. Las escuelas nocturnas fueron pensadas para aquellas y aquellos jóvenes que, por diferentes circunstancias, no pudieron concluir sus estudios, ofreciendo un espacio de enseñanza y aprendizaje acorde a su realidad etaria. La mayoría de estos jóvenes son madres, trabajadoras o jóvenes trabajadores los cuales al acceder a “la nocturna” podían culminar con sus estudios secundarios abriendo la posibilidad de proyectos de vida superadores como estudiar en la universidad o una carrera terciaria. Estás escuelas públicas como instancia que permiten alcanzar cierta igualdad de oportunidades al brindar acceso a la educación son las que ataca no solo el Macrismo a nivel nacional sino que también el Kirchnerismo, primero con el Plan Fines y ahora con este engendro bautizado SIGO

El intento de precarización laboral sobre los docentes es parte de una misma visión economicista y pedagógica de reformas que ahora se materializa con la implementación del Plan SIGO en todas sus versiones. Este programa se basa en un sistema de educación a distancia en línea con algunas clases presenciales. Un método que en los papeles garantiza el derecho al estudio y utiliza, por otro lado, el discurso de actualizar, modernizar y realizar una educación del siglo XXI. Una demagogia planificada.

Este modelo no solo precariza las condiciones laborales del docente, sino también la formación académica. Un aula virtual puede contener a más de 30 alumnos. Esta modalidad necesita un solo coordinador y los contenidos están estandarizados. Por consecuencia, en donde antes tenías un docente cada 25 o 30 alumnos ahora se necesitan un administrador por cada aula virtual y un docente por cada proyecto educativo. Este formato de “facilitadores” no los incluye en el escalafón docente y en muchos casos son monotributistas.

La nueva matriz educativa que intentan instalar, busca fragmentar y generar un sistema educativo a la medida de cada individuo, partiendo de la idea de una sociedad meritocrática y competitiva, en donde la eficiencia y los resultados terminan siendo los valores que rigen el pulso de la educación.

Esta lógica de ganadores y perdedores, convalida la desigualdad social, dado que el que más posee materialmente, alcanza mejores resultados y menor tiempo. No se discute contenidos, lo que se enseña se define según las capacidades de cada quien, sin poner en escena los contextos de pobreza y marginalidad en la que se encuentran expulsados miles y miles de jóvenes y adultos. El cierre de secciones y cargos, la disminución de carga horaria, la desaparición intencional del espacio curricular Tecnología, la desvalorización de la formación Pedagógica pone en evidencia que la Educación no sólo es un gasto sino que no es funcional a gobiernos que requieren de mano de obra poca cualificada y fácil de cooptar.

Cuanta falacia podemos advertir hoy en aquellas palabras de la actual presidente del Consejo de Educación cuando hace un par de años nos hablaba de “proyectos inclusivos que contemplarían una demanda contenida de aproximadamente 30.000 estudiantes”. La presión con la que se impone esta modalidad de estudio no solo prescinde de las figuras de los alumnos y docentes, verdaderos protagonistas del proceso de enseñanza-aprendizaje, sino que además evidencia la lógica con la que el este Gobierno entiende a la Educación: vaciarla de contendidos, de trabajadores y de alumnos con pensamiento crítico es el verdadero objetivo.

Como complemento de ello se suman las lecturas poco serias de otras autoridades del CPE al decir “En estas tensiones, los chicos no pueden ser la variable ni estar en el medio”, vaya contradicción, plantear desde una mirada ajena un comportamiento que les es propio, ya que con sus políticas solo empujan a la deserción y la desidia al alumnado santacruceño y sobre todo a los jóvenes y adultos.

En fin, como dice una frase popular “la única cosa peor que ser mentiroso, es ser mentiroso e hipócrita”.

La lucha continúa...

A.Do.Sa.C.